Minneapolis vuelve a estallar en protestas por violencia policial
La muerte de una mujer durante una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) provocó manifestaciones en las calles, algunas de las cuales se tornaron confrontativas con la presencia de fuerzas federales.

8 de enero de 2026
La ciudad de Minneapolis, en el estado de Minnesota, se ha convertido nuevamente en epicentro de protestas y tensiones sociales tras un incidente fatal relacionado con agentes federales que ha reavivado la polémica sobre la violencia policial en el país. La muerte de una mujer durante una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) provocó manifestaciones en las calles, algunas de las cuales se tornaron confrontativas con la presencia de fuerzas federales.
Según reportes oficiales, la mujer identificada como Renee Nicole Good, una residente de 37 años fue abatida por un agente de ICE durante un operativo en la ciudad, en lo que las autoridades federales describieron como un acto de defensa propia.
No obstante, imágenes compartidas por testigos muestran un escenario contrario, generando una ola de indignación entre la ciudadanía y líderes locales, que han cuestionado la versión oficial del Gobierno y denunciado un uso excesivo de la fuerza.
Las protestas, convocadas inicialmente por grupos defensores de los derechos civiles, rápidamente atrajeron a residentes y activistas que exigieron mayor rendición de cuentas sobre las acciones de las agencias federales.
Algunos manifestantes marcharon por las calles cercanas al lugar de los hechos, y en ciertos puntos se registraron enfrentamientos menores con agentes desplegados para contener las manifestaciones.
Esta situación recuerda, casi seis años después, los amplios movimientos de protesta que tomaron Minneapolis en 2020 tras el asesinato de George Floyd, un caso que trascendió fronteras y marcó un hito en la lucha contra la violencia policial y el racismo sistémico en Estados Unidos.
Autoridades locales, incluido el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han condenado el uso de fuerza letal y exigido una investigación independiente y transparente para esclarecer los hechos. A su vez, líderes estatales han señalado que la tragedia refleja tensiones latentes entre comunidades y fuerzas de seguridad, particularmente en un contexto en el que el debate sobre prácticas policiales continúa siendo un tema divisivo en la política estadounidense.
Desde la muerte de la mujer, diversas organizaciones sociales han convocado a marchas y actos de protesta no solo en Minneapolis, sino también en otras ciudades del país, subrayando demandas históricas de justicia, reformas policiales y mayor protección de los derechos civiles.
Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional y el ICE han defendido sus procedimientos, aunque la difusión de imágenes contradictorias y las declaraciones públicas de testigos han intensificado el escrutinio sobre las prácticas de uso de fuerza durante las operaciones federales.
Este nuevo foco de protestas en Minneapolis pone nuevamente en el centro del debate nacional estadounidense la relación entre cuerpos de seguridad y las comunidades que deben proteger, un tema que sigue siendo motivo de preocupación entre activistas, políticos y ciudadanos tras años de movilizaciones y discusiones sobre la reforma policial.



