
Masiva marcha en Brasilia exige libertad para Bolsonaro
26 de enero de 2026

Miles de simpatizantes del expresidente brasileño Jair Bolsonaro salieron a las calles de la capital para exigir su liberación y amnistía, en una demostración que reflejó el apoyo persistente a la figura del exmandatario pese a su condena y encarcelamiento.
La movilización, bautizada como “Caminata por la Libertad y la Justicia”, fue promovida por el diputado federal Nikolas Ferreira, quien inició una caminata de apoyo desde Paracatu, en el estado de Minas Gerais, recorriendo más de 200 kilómetros hasta llegar a Brasilia. A su paso se sumaron miles de seguidores vestidos con los colores verde y amarillo, símbolo de su respaldo al expresidente.
Bolsonaro, que lideró Brasil entre 2019 y 2022, fue condenado en septiembre de 2025 por su papel en un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022 y purga una pena de más de dos décadas de prisión en el complejo Papuda de Brasilia. Sus seguidores han sostenido que la justicia política busca castigar sus ideas y por eso demandan un cambio en la legislación que favorezca su libertad.
La protesta se desarrolló bajo intensas lluvias y fuertes tormentas, lo que no amilanó a los manifestantes, aunque en la Plaza do Cruzeiro un rayo cayó entre la multitud, hiriendo a varias decenas de personas y obligando a los servicios de emergencia a atender a los afectados en hospitales cercanos. Algunos de los heridos presentan condiciones consideradas serias por las autoridades médicas.
Organizadores de la marcha han señalado que la movilización tiene también un componente de crítica al Poder Judicial y a la Corte Suprema de Brasil, a la que acusan de aplicar con dureza las penas contra Bolsonaro y otros implicados en los hechos del 8 de enero de 2023, cuando seguidores del expresidente ocuparon edificios del gobierno en un ataque a las instituciones.
En paralelo a la manifestación, sectores políticos plantean que este tipo de movilizaciones podrían influir en el ambiente electoral, ya que Brasil se prepara para elecciones presidenciales, legislativas y regionales en 2026, en las que figuras cercanas a Bolsonaro, como su hijo Flávio, figuran como posibles candidatos.
La jornada en Brasilia pone de manifiesto las profundas divisiones dentro de la sociedad brasileña, donde, por un lado, existe un grupo significativo que ve en Bolsonaro un símbolo de lucha política, y, por otro, quienes condenan firmemente los intentos de socavar el orden democrático.
Las autoridades continúan evaluando los efectos del temporal sobre los participantes y el impacto de las manifestaciones en la seguridad pública, mientras que la discusión sobre la situación judicial de Bolsonaro sigue abierta en el ámbito político y legal del país.



