Machado ve posibles elecciones en Venezuela en menos de un año
La dirigente opositora, que se encuentra fuera del país tras años de conflicto político en Venezuela, subrayó su optimismo sobre la fortaleza de una cultura democrática arraigada en la sociedad venezolana y la capacidad del pueblo para organizar un proceso electoral creíble.

6 de febrero de 2026
La líder opositora venezolana María Corina Machado afirmó que considera factible la celebración de elecciones nacionales en Venezuela en un plazo menor a un año, siempre y cuando se establezcan las condiciones necesarias para que estos comicios sean libres, transparentes y cuenten con votación manual.
La discusión sobre elecciones libres en Venezuela ha sido persistente en los últimos años, especialmente después de los comicios de julio de 2024, considerados por parte de la oposición como no competitivos y plagados de irregularidades, mientras que el oficialismo presentó resultados distintos que ampliaron el mandato de Maduro.
En una entrevista con el medio estadounidense Politico, Machado quien fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su lucha democrática sostuvo que, bajo el escenario adecuado y con un proceso claramente pactado, un calendario electoral podría completarse en alrededor de nueve o diez meses a partir de su inicio. “Todo depende de cuándo se empiece”, señaló, destacando que la organización técnica de los comicios debe generar confianza tanto dentro como fuera del país.
La dirigente opositora, que se encuentra fuera del país tras años de conflicto político en Venezuela, subrayó su optimismo sobre la fortaleza de una cultura democrática arraigada en la sociedad venezolana y la capacidad del pueblo para organizar un proceso electoral creíble. Machado afirmó que la oposición cuenta con “un liderazgo legítimo” y un amplio respaldo popular, elementos que, a su juicio, facilitarían una transición política ordenada.
Sin embargo, la propia Machado reconoció que aún no ha entablado negociaciones específicas sobre cronogramas electorales con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a que sostuvo una reunión con él a mediados de enero durante una visita a Washington, donde le entregó simbólicamente su medalla del Nobel.
Sus declaraciones se enmarcan en un momento de profunda transformación política en Venezuela, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense a principios de año, lo que ha generado cambios en la conducción del país y un replanteamiento de las estrategias tanto de la oposición como del gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez.
La posibilidad de elecciones ha captado la atención internacional y suscitado expectativas en sectores de la sociedad venezolana que han exigido, desde hace años, un proceso electoral creíble y supervisado internacionalmente, como paso fundamental para restaurar la ruta democrática en la nación petrolera.
La propuesta de Machado de un proceso con votación manual busca evitar controversias técnicas vinculadas al sistema automatizado que históricamente ha generado desconfianza entre los sectores críticos al chavismo, y que a menudo ha sido objeto de debate en la logística de las elecciones venezolanas.
Además, en paralelo, la Asamblea Nacional de Venezuela ha comenzado a debatir iniciativas como una ley de amnistía para facilitar la liberación de presos políticos, restaurar derechos civiles y allanar el camino para el retorno de exiliados, lo cual también influye en el ambiente político y la percepción de viabilidad de un proceso electoral pronto.
Este contexto complejo mezcla expectativas de la oposición, tensiones internas y presiones internacionales, marcando un momento de potencial cambio en la política venezolana, donde la hoja de ruta electoral es vista por muchos como un paso clave hacia una normalización democrática.



