México y Perú retoman relaciones diplomáticas
Con la normalización del vínculo bilateral, ambas naciones buscan recuperar una relación histórica que incluye cooperación económica, cultural y política, además de su participación en espacios regionales de integración.

7 de agosto de 2026
México y Perú acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas luego de varios meses de tensión política, una decisión anunciada tras la salida de la ex primera ministra peruana Betssy Chávez hacia territorio mexicano mediante un salvoconducto otorgado por las autoridades de Perú.
La relación entre ambos países atravesó una de sus mayores crisis recientes después de que México concediera protección diplomática a Chávez, quien enfrentaba un proceso judicial en Perú por hechos relacionados con la crisis política ocurrida durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo. El conflicto provocó la ruptura de los vínculos diplomáticos entre las dos naciones.
La tensión también estuvo marcada por diferencias entre ambos gobiernos sobre la interpretación de los acontecimientos políticos que llevaron a la salida de Castillo del poder en 2022 y las acciones posteriores relacionadas con funcionarios de su administración.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que ambos países iniciarán una nueva etapa en sus relaciones bilaterales después de que Perú autorizara el salvoconducto para que Betssy Chávez pudiera viajar a México.
Con este acuerdo, las autoridades buscan dejar atrás el enfrentamiento diplomático y avanzar hacia la recuperación de los canales oficiales de comunicación entre ambos gobiernos.
El restablecimiento de relaciones contempla la reactivación de los mecanismos diplomáticos y la elaboración de una agenda de trabajo enfocada en temas de cooperación, comercio y otros asuntos de interés común.
La salida de Chávez fue uno de los principales puntos de conflicto entre ambos países.
La exfuncionaria permanecía bajo protección en instalaciones diplomáticas mexicanas en Lima, mientras la justicia peruana mantenía un proceso en su contra.
Desde el Gobierno mexicano se ha defendido que la decisión de otorgar protección respondió a principios internacionales de asilo, mientras que sectores políticos peruanos cuestionaron la medida al considerar que representaba una intervención en asuntos internos.
Con la normalización del vínculo bilateral, ambas naciones buscan recuperar una relación histórica que incluye cooperación económica, cultural y política, además de su participación en espacios regionales de integración.
El acercamiento entre México y Perú representa un intento por superar una crisis que afectó la comunicación oficial entre los dos gobiernos.
Aunque permanecen diferencias sobre los acontecimientos políticos que originaron el conflicto, la decisión de reanudar relaciones abre la puerta a un nuevo diálogo bilateral y a la reconstrucción de la cooperación entre ambos países.



