México y la UE firman acuerdo global modernizado
El nuevo marco incluye un componente político y de cooperación, además de un apartado comercial que contempla la reducción progresiva de barreras arancelarias y la apertura de mercados en sectores clave como agricultura, manufactura, energía, servicios y comercio digital.

23 de mayo de 2026
México y la Unión Europea formalizaron un nuevo Acuerdo Global Modernizado que actualiza el marco de relaciones políticas, económicas y de cooperación vigente desde hace más de dos décadas. El pacto busca ampliar el comercio, facilitar inversiones y reforzar la colaboración en temas estratégicos como desarrollo sostenible, derechos humanos, innovación y seguridad internacional.
En un acto celebrado en el marco de la VIII Cumbre México–Unión Europea, ambas partes oficializaron la firma del Acuerdo Global Modernizado, considerado un paso clave para redefinir la relación bilateral en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y reacomodos geopolíticos.
El acuerdo fue suscrito por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quienes destacaron la importancia de consolidar una asociación más amplia y actualizada frente a los desafíos globales.
El nuevo marco incluye un componente político y de cooperación, además de un apartado comercial que contempla la reducción progresiva de barreras arancelarias y la apertura de mercados en sectores clave como agricultura, manufactura, energía, servicios y comercio digital.
Asimismo, el acuerdo incorpora mecanismos de diálogo estratégico sobre temas como cambio climático, derechos laborales, inversión sostenible y coordinación en asuntos internacionales, con el objetivo de fortalecer la estabilidad económica y política entre ambas regiones.
Autoridades europeas han señalado que el pacto también busca diversificar las cadenas de suministro y reducir dependencias externas, mientras que México apunta a ampliar su presencia en el mercado europeo y atraer nuevas inversiones en sectores productivos estratégicos.
Con esta firma, ambas partes dan por cerrada una etapa de negociación que se extendió por varios años, abriendo paso a la implementación progresiva del acuerdo, el cual deberá ser ratificado por instancias legislativas antes de su entrada en vigor total.



