León XIV pide a la Iglesia no callar ante la crisis migratoria
El papa León XIV afirmó que la Iglesia “no puede permanecer muda” frente al drama migratorio que afecta a miles de personas que arriesgan sus vidas en busca de mejores condiciones de vida y seguridad.

11 de junio de 2026
El papa León XIV ha reforzado en los últimos meses su postura sobre la migración, insistiendo en que la comunidad internacional y las instituciones religiosas deben asumir un papel activo frente a lo que describe como una crisis humanitaria global. Sus mensajes recientes se han centrado en la defensa de la dignidad humana y en la necesidad de respuestas solidarias ante el aumento de flujos migratorios en distintas regiones del mundo.
El papa León XIV afirmó que la Iglesia “no puede permanecer muda” frente al drama migratorio que afecta a miles de personas que arriesgan sus vidas en busca de mejores condiciones de vida y seguridad.
El pronunciamiento se enmarca en su visita a un enclave vinculado a la crisis migratoria en Canarias, donde el pontífice sostuvo encuentros con migrantes, voluntarios y personal humanitario, en un acto marcado por testimonios sobre rescates en el mar y las difíciles condiciones que enfrentan quienes llegan a las costas europeas.
Durante su mensaje, el papa subrayó que la dignidad humana debe estar por encima de cualquier frontera o consideración política, insistiendo en que ninguna persona puede ser reducida a una cifra dentro de las estadísticas migratorias. En ese sentido, llamó a evitar la indiferencia ante las muertes en el mar y a promover rutas seguras y legales para la migración.
León XIV también exhortó a los gobiernos a revisar sus políticas migratorias desde una perspectiva humanitaria, planteando la necesidad de cooperación internacional para enfrentar las causas estructurales de la migración, como la pobreza, los conflictos y la falta de oportunidades en los países de origen.
El pontífice ha reiterado en distintos escenarios que la respuesta a este fenómeno no puede limitarse a medidas de control fronterizo, sino que debe incluir acciones de acogida, integración y protección de derechos fundamentales, especialmente para los grupos más vulnerables como menores de edad y familias desplazadas.
Su postura ha sido respaldada por sectores de la Iglesia y organizaciones humanitarias, que coinciden en la necesidad de mantener una atención constante sobre la situación de los migrantes en rutas marítimas y terrestres, donde persisten riesgos de trata de personas y naufragios.
Con este nuevo mensaje, León XIV reafirma su línea pastoral centrada en la defensa de la dignidad humana y en la invitación a la comunidad católica a no permanecer indiferente ante las crisis humanitarias que afectan a millones de personas en el mundo.



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