León XIV llama a valorar la vida humana y anima a los jóvenes a responder al llamado divino
El papa León XIV lamentó este miércoles que “nuestro mundo lucha por encontrar el valor de la vida humana, incluso al final de sus días”, durante los saludos a los fieles francófonos en la audiencia general realizada en la plaza de San Pedro ante miles de personas.

4 de junio de 2025
El papa León XIV lamentó este miércoles que “nuestro mundo lucha por encontrar el valor de la vida humana, incluso al final de sus días”, durante los saludos a los fieles francófonos en la audiencia general realizada en la plaza de San Pedro ante miles de personas.
El mensaje del papa León XIV se da en un contexto mundial marcado por profundas crisis sociales, económicas y sanitarias que han afectado la percepción del valor de la vida humana, sobre todo en etapas vulnerables como la vejez. En este marco, la Iglesia Católica insiste en la defensa de la dignidad humana como valor fundamental, y promueve el llamado a la juventud para que participe activamente en la misión cristiana.
El papa, con su doble nacionalidad (EE.UU. y Perú), continúa impulsando discursos que buscan dar esperanza y sentido a la existencia, reafirmando la importancia de la fe y la respuesta personal a la vocación divina como camino para superar la sensación de inutilidad o abandono que muchas personas enfrentan en el mundo moderno.
El pontífice, de origen estadounidense y peruano, pidió que “el Señor ilumine nuestras mentes para que sepamos defender la dignidad intrínseca de cada persona humana”, en un momento en que la defensa de la vida y la dignidad son temas centrales en su mensaje.
En su catequesis, León XIV reflexionó sobre la sensación que muchas personas experimentan de no encontrar sentido a sus vidas: “a veces tenemos la impresión de que no encontramos sentido a nuestra vida: nos sentimos inútiles, inadecuados”, o que el tiempo pasa sin que se sientan reconocidos ni apreciados.
El papa advirtió que esta sensación de falta de reconocimiento puede llevar a las personas a “vendernos al mejor postor”, es decir, a renunciar a sus valores y a su dignidad.
Por ello, animó especialmente a los jóvenes a no esperar y a responder con entusiasmo al llamado del Señor: “¡No lo pospongas, arremángate, porque el Señor es generoso y no te decepcionará! Trabajando en su viña, encontrarás una respuesta a esa pregunta profunda que llevas dentro: ¿qué sentido tiene mi vida?”.
El papa concluyó con un mensaje de esperanza para los momentos difíciles: “incluso en los momentos oscuros de la vida, cuando el tiempo pasa sin darnos las respuestas que buscamos, pidamos al Señor que salga de nuevo y nos alcance allí donde lo estamos esperando. ¡Él es generoso y vendrá pronto!”.



