
JD Vance justifica giro comercial de Trump: “Queremos que la gente tenga una buena vida”
4 de junio de 2025

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, respaldó enérgicamente las acciones del presidente Donald Trump en materia de comercio, señalando que el país enfrentaba un estancamiento económico de medio siglo y una preocupante dependencia de productos fabricados en el extranjero que debía corregirse.
Las declaraciones ocurrieron durante una gala del think tank American Compass, en Washington D.C.
Las declaraciones de JD Vance se enmarcan en un segundo mandato presidencial de Donald Trump, en el que la Casa Blanca ha intensificado sus esfuerzos por reformular la política comercial de EE.UU., poniendo fin a tratados que considera desventajosos y fomentando la producción nacional.
La retórica de Vance refuerza una postura cada vez más clara del Ejecutivo estadounidense: romper con el legado de la globalización económica y devolver el protagonismo productivo a Estados Unidos. Este discurso también refleja un auge del nacionalismo económico, con críticas abiertas a instituciones académicas tradicionales, a las élites políticas pasadas y a los modelos neoliberales vigentes en las últimas décadas.
Durante su intervención, Vance criticó el modelo económico heredado de la globalización. “Los acuerdos comerciales no estaban funcionando para nuestra gente”, dijo, y recordó que al asumir su primer mandato, Trump preguntó por las principales vulnerabilidades de las cadenas de suministro estadounidenses. “La respuesta fue: no sabemos”, indicó Vance, lamentando que ni la Administración Biden ni las anteriores atendieron esta fragilidad estratégica.
Al respecto, acusó directamente a los defensores del modelo globalizado: “Estábamos gobernados por completos imbéciles y ni siquiera nos dimos cuenta hasta el retorno de Trump”, dijo tajantemente.
Vance insistió en que el enfoque actual busca poner al ciudadano estadounidense promedio en el centro de la política económica: “Queremos que la gente normal tenga una buena vida”, sentenció. Asimismo, instó a que las universidades se enfoquen en formar a profesionales técnicos para impulsar el regreso a una “política económica sensata”, criticando de paso a Harvard, universidad con la que Trump mantiene una confrontación pública.
“No se puede permitir que Harvard tenga un enfoque tan explícitamente racista y violatorio de la Ley de Derechos Civiles”, denunció, en alusión a su gestión de fondos públicos y su postura frente al antisemitismo.
Antes del vicepresidente, intervino el secretario de Estado Marco Rubio, quien hizo un recorrido histórico desde la Guerra Fría hasta el presente para justificar el viraje en la política exterior y comercial de EE.UU. “La prioridad número uno debe ser lo que sea mejor para Estados Unidos”, afirmó, respaldando así la línea del gobierno de Trump en su segundo mandato.



