
Indocumentados denuncian trato inhumano en cárcel migratoria de Adelanto, California
19 de junio de 2025

Un grupo de congresistas demócratas de California denunció este martes las precarias y condiciones inhumanas que enfrentan más de 1,100 inmigrantes detenidos en el centro de detención migratoria de Adelanto, ubicado a unos 150 kilómetros al noreste de Los Ángeles.
Los legisladores Judy Chu, Linda Sánchez, Mark Takano, Sydney Kamlager-Dove y Luz Rivas lograron ingresar a la cárcel migratoria, conocida por múltiples denuncias previas sobre riesgos a la salud y el bienestar de los detenidos.
Durante una conferencia de prensa frente al centro, los congresistas describieron que los inmigrantes permanecen por días sin cambiarse de ropa, con algunos detenidos usando la misma vestimenta con la que fueron arrestados hace más de una semana. Además, señalaron que no se les permite comunicarse con sus familiares ni con sus abogados, lo que agrava su situación.
La población del centro se disparó rápidamente, pasando de 300 personas a finales de mayo a 1,100 detenidos este martes. Muchos son solicitantes de asilo que fueron arrestados después de presentarse voluntariamente en cortes migratorias, así como personas protegidas bajo el programa DACA.
Judy Chu recalcó que estas personas no son delincuentes, sino trabajadores que buscan una mejor oportunidad de vida. Sánchez agregó que varios detenidos pasaron más de 12 horas sin alimentos desde su arresto y que no han tenido contacto externo durante más de una semana.
La representante denunció que el gobierno federal oculta deliberadamente la verdad sobre las condiciones en Adelanto y exigió que estas prácticas inhumanas terminen.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha enfrentado demandas y críticas por la gestión del centro. A principios de año, el lugar solo albergaba a cinco inmigrantes, pero la cifra ha aumentado drásticamente. En días recientes, ICE también negó el acceso a congresistas de Illinois que intentaron inspeccionar otras instalaciones.
La situación pone en evidencia la crisis humanitaria y los cuestionamientos sobre el trato que reciben los migrantes bajo custodia federal en Estados Unidos.



