ICE proyecta usar perros robots
La iniciativa forma parte de un proceso de modernización del equipamiento utilizado por ICE, agencia que ha intensificado sus operaciones migratorias bajo la administración del presidente Donald Trump.

29 de agosto de 2026
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) contempla destinar hasta 2 millones de dólares para adquirir perros robots que puedan apoyar a sus agentes durante inspecciones en lugares considerados peligrosos o de difícil acceso.
La propuesta aparece en documentos de planificación de compras del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y contempla unidades Spot, desarrolladas por la empresa Boston Dynamics.
La iniciativa forma parte de un proceso de modernización del equipamiento utilizado por ICE, agencia que ha intensificado sus operaciones migratorias bajo la administración del presidente Donald Trump. La propuesta no plantea que los robots sustituyan a los agentes, sino que sean utilizados para obtener información y evaluar condiciones de riesgo antes de que el personal ingrese a determinados espacios.
Los robots cuadrúpedos Spot ya son utilizados en diferentes sectores para tareas de inspección y vigilancia en ambientes complejos. Su diseño les permite desplazarse por superficies irregulares, subir escaleras y acceder a espacios donde enviar inicialmente a una persona podría representar un peligro.
De acuerdo con los documentos de adquisición, ICE busca incorporar varios de estos dispositivos con un presupuesto máximo de 2 millones de dólares. Las máquinas cuentan con cámaras y sensores que permiten recopilar información del entorno y transmitirla a los operadores.
Una de sus principales características es la posibilidad de manejar los robots de manera remota. También pueden realizar determinadas tareas de forma autónoma, dependiendo de la configuración y de la misión asignada. Esto permitiría a los agentes evaluar previamente lugares inestables, confinados o potencialmente peligrosos.
El DHS sostiene que esta tecnología puede contribuir a reducir la exposición de los agentes a situaciones de riesgo y facilitar una evaluación más precisa de los escenarios antes de realizar una intervención. La intención, según la documentación de compra, está relacionada principalmente con labores de inspección y reconocimiento.
La propuesta ha llamado la atención porque aparece en un momento en que ICE enfrenta un intenso escrutinio por sus métodos operativos y por el uso de nuevas herramientas durante sus labores de control migratorio.
Además de los perros robots, la agencia ha avanzado con otras adquisiciones controvertidas.
Esta misma semana se conoció que ICE adjudicó un contrato de 16.7 millones de dólares para comprar 6,000 pares de guantes capaces de administrar descargas eléctricas. La adquisición ha provocado críticas de organizaciones de derechos civiles y defensores de los inmigrantes.



