Haakon VIII asume el trono de Noruega
El cambio se produjo prácticamente de forma automática tras la muerte de Harald V, aunque el nuevo monarca deberá cumplir posteriormente con los actos institucionales establecidos para formalizar su función.

29 de agosto de 2026
Tras la muerte del rey Harald V, Noruega inició una nueva etapa de su monarquía con la llegada al trono de su hijo, Haakon VIII, quien asumió de manera inmediata como jefe de Estado.
El nuevo soberano, de 53 años, tomó la Corona después del fallecimiento de su padre, ocurrido el 28 de agosto a los 89 años, poniendo fin a un reinado de 35 años.
Haakon, hasta ahora príncipe heredero, era el primero en la línea sucesoria y asumió la Corona conforme a las disposiciones constitucionales noruegas. El cambio se produjo prácticamente de forma automática tras la muerte de Harald V, aunque el nuevo monarca deberá cumplir posteriormente con los actos institucionales establecidos para formalizar su función.
La transición ocurre mientras Noruega permanece de luto por la muerte de Harald, una figura que durante más de tres décadas mantuvo una estrecha relación con la ciudadanía y fue considerado un símbolo de estabilidad y unidad nacional. Miles de personas han acudido al Palacio Real de Oslo para dejar flores, velas y mensajes de despedida.
Haakon VIII eligió mantener el lema que acompañó a su padre durante su reinado: “Todo por Noruega”, una decisión que marca continuidad en la identidad de la institución monárquica.
El nuevo rey ya comenzó sus primeras funciones oficiales y encabezó reuniones de Estado tras asumir la jefatura del país.
Uno de los primeros desafíos de Haakon será garantizar la continuidad de una institución que enfrenta una nueva etapa generacional. Su padre fue reconocido por un estilo cercano y moderado, además de por su capacidad para representar a sectores diversos de la sociedad noruega.
La sucesión también modifica la posición de otros integrantes de la familia real. La hija de Haakon, Ingrid Alexandra, pasa a convertirse en la nueva princesa heredera, colocándose como primera en la línea de sucesión después de su padre.
El nuevo monarca llega al trono después de haber desempeñado durante años funciones como príncipe heredero. Haakon participó en actividades oficiales tanto dentro como fuera de Noruega y en diferentes ocasiones asumió responsabilidades en representación de su padre cuando la salud del entonces rey le impedía cumplir con su agenda.
Su llegada al trono ocurre además en un momento delicado para la familia real. Algunos de sus integrantes han estado involucrados en controversias que han generado debate público sobre la imagen de la monarquía y su futuro. Estos asuntos representan uno de los retos que Haakon deberá afrontar mientras intenta preservar la confianza de la ciudadanía.
A diferencia de otras monarquías europeas, Noruega no realiza actualmente una ceremonia de coronación. Haakon asumió el cargo tras la muerte de su padre y está previsto que preste juramento ante el Parlamento en los próximos días.



