
Guardia Revolucionaria de Irán jura lealtad a Mojtaba Khamenei
10 de marzo de 2026

La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán declaró este lunes su plena obediencia al recién nombrado líder supremo del país, Mojtaba Khamenei, quien asumió el cargo tras la muerte de su padre, Alí Khamenei.
En un comunicado oficial, el cuerpo militar de élite elogió al nuevo ayatolá como un “jurista cualificado y pensador político” y afirmó estar listo para cumplir sus órdenes sin reservas, incluso “sacrificándose” por sus directrices.
El nombramiento de Mojtaba Khamenei se produce en un momento de fuerte presión geopolítica para Irán, con enfrentamientos armados en la región del Golfo Pérsico que han elevado la atención global sobre el papel del país en los conflictos actuales, especialmente el relacionado con Estados Unidos y sus aliados.
Su elección como líder supremo representa solo la segunda transición de este cargo desde la Revolución Islámica de 1979.
El pronunciamiento de lealtad fue emitido poco después de que la Asamblea de Expertos del Liderazgo confirmara a Mojtaba Khamenei como el tercer líder supremo de la República Islámica de Irán, en votación que buscó evitar un vacío de poder tras el fallecimiento de su predecesor durante recientes ataques liderados por Estados Unidos e Israel.
La Guardia Revolucionaria, considerada la fuerza militar más poderosa de Irán y con control sobre programas estratégicos como el de misiles balísticos, resaltó que apoyará “plenamente” al nuevo líder en la defensa de la Revolución y de la nación.
La declaración describe la elección de Mojtaba como “un nuevo amanecer” para el país y subrayó la importancia de la continuidad institucional en un contexto de tensiones regionales y desafíos internos. Además de la Guardia Revolucionaria, otras ramas de las fuerzas armadas y estructuras de seguridad iraníes han expresado su respaldo al nuevo líder como parte de un amplio llamado a unidad nacional.
La reacción de las fuerzas armadas y de seguridad a la elección busca enviar un mensaje de cohesión interna y fortaleza, en un escenario donde aliados y adversarios observan de cerca los cambios en el liderazgo iraní.
Analistas internacionales señalan que el respaldo inequívoco de la Guardia Revolucionaria al nuevo jefe del Estado puede ser clave para mantener la estabilidad del régimen, aunque también plantea interrogantes sobre cómo influirá esta nueva etapa en la política exterior e interna del país.



