Fujimori pide tiempo para combatir el crimen
La inseguridad se mantiene entre las principales preocupaciones de la población peruana, en un escenario marcado por el crecimiento de distintos delitos y la presión sobre las autoridades para ofrecer respuestas más efectivas.

13 de agosto de 2026
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, pidió a la ciudadanía tener paciencia ante la estrategia de seguridad implementada por su Gobierno para enfrentar el avance de la criminalidad y advirtió que no es posible esperar resultados inmediatos después de apenas unas semanas de gestión.
La mandataria defendió las acciones que se están poniendo en marcha y sostuvo que su administración trabaja en el fortalecimiento de las instituciones encargadas de combatir la delincuencia. Su gobierno comenzó el 28 de julio de 2026, por lo que considera prematuro evaluar los resultados de las primeras medidas.
La inseguridad se mantiene entre las principales preocupaciones de la población peruana, en un escenario marcado por el crecimiento de distintos delitos y la presión sobre las autoridades para ofrecer respuestas más efectivas.
En este contexto, la administración de Fujimori ha colocado el combate a la criminalidad entre sus prioridades y plantea una mayor coordinación entre las instituciones responsables de la seguridad pública.
Durante una actividad con representantes del sector comercial, Fujimori defendió el trabajo de la Policía Nacional del Perú (PNP) y las Fuerzas Armadas, y pidió respaldo mientras se desarrollan las nuevas medidas.
La presidenta sostiene que la estrategia requiere tiempo para mostrar resultados y que la reducción de los índices delictivos no puede evaluarse únicamente con base en los primeros días de una administración.
La estrategia gubernamental contempla fortalecer la moral y capacidad operativa de las fuerzas del orden, mejorar la coordinación entre las instituciones y utilizar herramientas de inteligencia para identificar y combatir a las organizaciones criminales.
El Ejecutivo también busca reforzar la cooperación entre las distintas entidades involucradas en seguridad, con el propósito de evitar esfuerzos aislados y mejorar la respuesta frente a las estructuras delictivas.
El llamado a esperar contrasta con la urgencia de una población que demanda respuestas frente a la inseguridad. Para el Gobierno, sin embargo, las medidas recién comienzan a implementarse y necesitan tiempo para consolidarse.
Fujimori ha reiterado que su administración pretende recuperar el orden y la tranquilidad, mientras las autoridades de seguridad avanzan en acciones destinadas a enfrentar la delincuencia.
La evolución de los indicadores de criminalidad será determinante para medir la efectividad de las políticas anunciadas. El Gobierno tendrá que demostrar que el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad, la coordinación institucional y el uso de inteligencia pueden traducirse en una reducción concreta de los delitos.



