Estados Unidos reanuda el suministro de bombas pesadas a Israel tras meses de suspensión
Un cargamento de bombas pesadas MK-84 de 900 kilos, procedente de Estados Unidos, arribó la noche del domingo a Israel tras haber sido retenido previamente por el gobierno del expresidente Joe Biden. La información fue confirmada por el Ministerio de Defensa israelí, que detalló que el envío fue descargado en el puerto de Ashdod y posteriormente transportado a diversas bases aéreas.

Un cargamento de bombas pesadas MK-84 de 900 kilos, procedente de Estados Unidos, arribó la noche del domingo a Israel tras haber sido retenido previamente por el gobierno del expresidente Joe Biden. La información fue confirmada por el Ministerio de Defensa israelí, que detalló que el envío fue descargado en el puerto de Ashdod y posteriormente transportado a diversas bases aéreas.
Según el comunicado oficial, las bombas fueron trasladadas en decenas de camiones a instalaciones militares israelíes. El ministro de Defensa, Israel Katz, destacó la importancia de este envío, describiéndolo como un "activo significativo para la Fuerza Aérea y el Ejército", además de señalarlo como una "prueba más de la fuerte alianza entre Israel y Estados Unidos".
El 25 de enero, el primer ministro Benjamín Netanyahu agradeció al expresidente estadounidense Donald Trump por cumplir con su compromiso de proporcionar a Israel "las herramientas necesarias para su defensa". Esto ocurrió luego de que la administración Trump levantara la suspensión sobre un envío previo de 1.800 bombas MK-84.
El gobierno de Biden, a pesar de haber respaldado la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza y continuar suministrando armamento, había decidido en mayo de 2024 paralizar el envío de estas bombas por temor a su uso en zonas densamente pobladas de Rafah, en el sur del enclave palestino, tras la intensificación de las operaciones militares en la región.
Desde el inicio del conflicto en Gaza en octubre de 2023, Israel ha recibido más de 76.000 toneladas de equipo militar a través de 678 vuelos y 129 envíos marítimos, la mayor parte procedente de Estados Unidos, según datos del Ministerio de Defensa israelí.



