Enrique Márquez, excandidato presidencial, detenido en Venezuela, denuncia Voluntad Popular
La detención de Márquez se produce en medio de una creciente ola de represión en Venezuela, que incluye la detención de seis políticos opositores el mismo día y la “desaparición” del activista Carlos Correa. Además, también se reportó el “secuestro” de Rafael Tudares, yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia.

El excandidato opositor presidencial, Enrique Márquez, quien se postuló en las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio por el partido Centrados, fue detenido este martes por agentes de seguridad del Estado, según denunció la formación política Voluntad Popular (VP).
A través de un mensaje publicado en la red social X, VP calificó la detención de Márquez como un “secuestro” y responsabilizó al Gobierno del presidente Nicolás Maduro de este acto, señalando que forma parte de una serie de desapariciones de dirigentes opositores y activistas de derechos humanos que se han registrado en los últimos días. El partido también reiteró que Márquez no ha cometido ningún delito, subrayando que no respaldó el supuesto fraude electoral en las elecciones de julio.
“Exigimos que aparezca ya y que sea liberado inmediatamente”, indicó VP en su comunicado, acusando al gobierno de Maduro de reprimir cualquier intento de cambio político en el país.
La detención de Márquez se produce en medio de una creciente ola de represión en Venezuela, que incluye la detención de seis políticos opositores el mismo día y la “desaparición” del activista Carlos Correa. Además, también se reportó el “secuestro” de Rafael Tudares, yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia. Estas acciones se suman a una serie de hostigamientos contra miembros de la oposición, quienes acusan al régimen de Maduro de utilizar tácticas represivas para sofocar cualquier intento de cambio democrático.
Márquez, quien además ha sido vicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) y exdiputado, se ha mostrado públicamente en contra de la reelección de Maduro, calificando el proceso electoral de fraude. En varias ocasiones, exigió la publicación de las actas de votación de las elecciones de julio y rechazó la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que convalidó la reelección de Maduro.
El pasado 31 de diciembre, Márquez afirmó que la “voluntad de cambio” del pueblo venezolano seguía “intacta”, a pesar de los intentos del gobierno por silenciarla. Criticó tanto al CNE como al TSJ por haber accionado “al margen” de la Constitución, y apeló a perseverar en la búsqueda de un cambio político para evitar que la Constitución se convirtiera en “letra muerta”.
Por su parte, la oposición, agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), sigue denunciando un fraude electoral y reivindica la victoria de su candidato, Edmundo González Urrutia, calculando en el 85,18% de las actas que aseguran haber recolectado de manera independiente en los centros electorales.
Este clima de represión y la creciente persecución de líderes opositores pone en evidencia la creciente polarización política en Venezuela, mientras la comunidad internacional observa de cerca los eventos en el país sudamericano.



