EEUU suspende paso rápido en aeropuertos
La medida fue anunciada por un portavoz del DHS en medio de la expiración de su financiación el 14 de febrero, luego de que el Congreso no lograra ratificar un paquete de gastos para sostener las operaciones del departamento.

23 de febrero de 2026
Las autoridades de transporte y seguridad en United States anunciaron que, en el marco del cierre parcial del Department of Homeland Security por falta de aprobación de su presupuesto, se han pausado temporalmente servicios que agilizan el paso de viajeros por los controles aeroportuarios, lo que podría alterar la experiencia de millones de pasajeros durante las próximas semanas.
Entre los programas afectados figuran TSA PreCheck y Global Entry, iniciativas que permiten a viajeros preaprobados pasar más rápidamente por los puntos de seguridad y aduanas, reduciendo los tiempos de espera frente a los filtros tradicionales. El primero es administrado por la Transportation Security Administration, mientras que el segundo es gestionado por U.S. Customs and Border Protection.
La medida fue anunciada por un portavoz del DHS en medio de la expiración de su financiación el 14 de febrero, luego de que el Congreso no lograra ratificar un paquete de gastos para sostener las operaciones del departamento.
En este escenario de bloqueo político, las agencias priorizarán el flujo general de pasajeros y la seguridad aeroportuaria, dejando en pausa algunos servicios considerados no esenciales.
La secretaria del departamento, Kristi Noem, justificó la decisión como un proceso de reubicación de recursos ante la falta de personal y fondos, indicando que otros servicios de cortesía en aeropuertos también podrían suspenderse mientras continúe el cierre.
La interrupción ha generado preocupación entre viajeros frecuentes y operadores turísticos, quienes temen que se produzcan mayores tiempos de espera en filas de seguridad y aduanas, especialmente durante periodos de alta demanda aérea. No obstante, algunas agencias indicaron que podrían evaluarse casos operativos específicos según la disponibilidad de personal en cada terminal.
El cierre parcial del gobierno estadounidense continúa activo y los funcionarios del sector seguridad trabajan sin recibir salario hasta que el Congreso alcance un acuerdo presupuestario que permita restablecer los servicios afectados.



