EEUU sostiene que ofensiva cambió el poder en Irán
Analistas señalan que el reconocimiento oficial de un “cambio de régimen” aunque sea matizado por funcionarios como algo no buscado explícitamente marca un paso significativo en la narrativa de la política exterior estadounidense.

2 de marzo de 2026
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó este lunes que la reciente ofensiva militar lanzada por Estados Unidos contra Irán en coordinación con Israel ha provocado una transformación del régimen en Teherán, aunque insistió en que ese resultado no era el objetivo declarado de la operación.
Durante una conferencia de prensa en el Pentágono, Hegseth describió la ofensiva, bautizada como Operación Furia Épica, como una misión “abrumadora, precisa y devastadora” que ha debilitado las capacidades militares de Irán y cambiado el panorama político de la nación persa tras la muerte del líder supremo Ayatolá Ali Jameneí en los ataques iniciales.
“El régimen ha cambiado y el mundo es mejor por eso”, señaló el funcionario, aunque aclaró que Estados Unidos no está involucrado en una guerra específicamente orientada a derrocar administraciones extranjeras.
Según Hegseth, las acciones tienen como fin “neutralizar amenazas”, incluido el arsenal misilístico y las capacidades navales de Irán, lo que, en su opinión, ha influido en la reconfiguración del poder político dentro del país.
El secretario también aseguró que los ataques se han llevado a cabo con una clara planificación estratégica y que, a medida que se prolonga el conflicto, la presión conjunta de las fuerzas estadounidenses e israelíes continúa debilitando la capacidad de respuesta iraní.
Aun así, admitió que la campaña requerirá tiempo y que es probable que haya más bajas entre las tropas aliadas mientras la operación progresa.
Este pronunciamiento se produce en un contexto de escalada militar sin precedentes en Medio Oriente, donde los bombardeos y represalias han generado preocupación internacional por la estabilidad regional y el impacto humanitario, económico y político más allá de las fronteras de los países involucrados.
Analistas señalan que el reconocimiento oficial de un “cambio de régimen” aunque sea matizado por funcionarios como algo no buscado explícitamente marca un paso significativo en la narrativa de la política exterior estadounidense, y podría reconfigurar la forma en que aliados y adversarios interpretan los objetivos de Washington en este conflicto armado que sigue evolucionando rápidamente.



