EEUU aplica aranceles del 50 % a Canadá
Los nuevos gravámenes afectan mercancías canadienses valoradas en aproximadamente 20,000 millones de dólares, aunque representan cerca del 5 % de las exportaciones anuales de Canadá hacia Estados Unidos.g

22 de agosto de 2026
Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá terminaron sin un acuerdo y dieron paso a la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50 % sobre determinados productos canadienses, elevando la tensión económica entre dos de los principales socios comerciales de Norteamérica.
Las conversaciones buscaban evitar la aplicación de las nuevas tarifas y resolver diferencias relacionadas con distintos sectores del comercio bilateral. Aunque durante la semana hubo señales de acercamiento, las partes no lograron cerrar los puntos pendientes antes del vencimiento del plazo.
Los nuevos gravámenes afectan mercancías canadienses valoradas en aproximadamente 20,000 millones de dólares, aunque representan cerca del 5 % de las exportaciones anuales de Canadá hacia Estados Unidos. Entre los productos alcanzados figuran algunos materiales de construcción, bebidas alcohólicas, artículos deportivos y otros bienes.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, responsabilizó a Canadá por no aceptar los términos que, según Washington, ya estaban encaminados durante las negociaciones.
Desde Ottawa, el primer ministro Mark Carney presentó una versión diferente. El Gobierno canadiense sostuvo que Estados Unidos introdujo cambios de última hora que consideró perjudiciales e imposibles de aceptar.
Tras el fracaso de las conversaciones, Canadá decidió suspender las negociaciones comerciales y preparar medidas de respuesta para proteger a sus empresas y trabajadores.
Ottawa anunció que impondrá aranceles de represalia a productos estadounidenses a partir del 8 de septiembre, con medidas dirigidas a sectores como acero, productos lácteos, electrodomésticos, productos electrónicos y maquinaria agrícola.
La respuesta canadiense aumenta el riesgo de una nueva escalada comercial entre ambos países, cuyas economías están estrechamente vinculadas mediante cadenas de suministro y un elevado intercambio de bienes.
El nuevo enfrentamiento también genera incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La disputa llega mientras Washington mantiene conversaciones comerciales con sus socios norteamericanos y busca modificar determinadas condiciones del intercambio regional.
Aunque los productos afectados directamente por el arancel representan una parte limitada del comercio bilateral, empresarios y analistas advierten que una prolongación del conflicto podría aumentar costos y afectar la competitividad de empresas que dependen de insumos provenientes de ambos países.



