
Ecuador declara al Cartel de los Soles como grupo terrorista
15 de agosto de 2025

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, firmó un decreto mediante el cual declara al Cartel de los Soles como grupo terrorista con actividad en territorio ecuatoriano, en el marco de la “guerra” contra las organizaciones criminales transnacionales que el mandatario inició desde principios de 2024.
La medida ordena al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) analizar la influencia del cartel dentro de las bandas criminales locales y coordinar acciones con servicios de inteligencia de otros países para determinar posibles vínculos del grupo con el crimen organizado en Ecuador.
La decisión sigue la línea de la política de Estados Unidos, cuyo Departamento del Tesoro catalogó recientemente al Cartel de los Soles como entidad terrorista.
Esta declaración se produce después de que la fiscal general de EEUU, Pam Bondi, señalara vínculos entre el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y actividades de narcotráfico, ofreciendo una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a su arresto. Maduro y funcionarios de alto rango venezolanos son señalados como líderes del cartel, acusación que Caracas ha rechazado categóricamente, tildándola de “invención” de Washington.
Ecuador ya había declarado como terroristas a otras organizaciones criminales transnacionales, como el Tren de Aragua y facciones disidentes de las FARC, incluyendo los Comandos de la Frontera y el Frente Óliver Sinisterra.
Estas medidas forman parte del estado de “conflicto armado interno” decretado por Noboa para combatir la escalada de violencia que ha colocado a Ecuador entre los países con mayores índices de homicidios en América Latina.
La decisión se da en un contexto de relaciones diplomáticas tensas con Venezuela, luego de que Noboa ordenara en abril pasado la intervención policial en la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, protegido hasta entonces por asilo político.
Noboa enfatizó que su gobierno está comprometido con frenar la violencia criminal transnacional y coordinar esfuerzos internacionales para desmantelar redes de narcotráfico y terrorismo que operan en la región, en medio de advertencias de Caracas sobre posibles amenazas de intervención por parte de Estados Unidos.



