Detienen en EEUU a Kilmar Ábrego y enfrentaría deportación a Uganda
Los abogados del inmigrante aseguraron que las autoridades estadounidenses estarían intentando presionarlo para firmar un acuerdo de culpabilidad que le permitiera ser deportado a Costa Rica, en lugar de Uganda, país que actualmente figura como destino de la deportación.

26 de agosto de 2025
El inmigrante salvadoreño Kilmar Ábrego García fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Baltimore, Maryland, apenas tres días después de haber sido liberado en Tennessee. La detención se produjo cuando Ábrego acudía a una audiencia en los tribunales de inmigración, según informó su abogado.
“Nuestro cliente, un hombre de extraordinario coraje, se reportó esta mañana al ICE, como se le requería. Fue detenido inmediatamente. Ahora el Gobierno busca deportar al señor Ábrego a Uganda como castigo, a pesar de que Costa Rica está dispuesta a aceptarlo como refugiado”, indicó su defensa en un comunicado a varios medios internacionales.
El salvadoreño enfrenta cargos federales en Estados Unidos por supuesto tráfico de personas, aunque su defensa sostiene que el caso nunca debió haberse abierto. Los abogados del inmigrante aseguraron que las autoridades estadounidenses estarían intentando presionarlo para firmar un acuerdo de culpabilidad que le permitiera ser deportado a Costa Rica, en lugar de Uganda, país que actualmente figura como destino de la deportación.
Ábrego García había pasado casi tres meses en la prisión de máxima seguridad del CECOT en El Salvador, tras un traslado que su defensa califica de “error administrativo”, hasta regresar a EE.UU. en junio. Posteriormente, fue liberado en Tennessee a la espera de juicio, por no representar amenaza para la comunidad ni riesgo de fuga.
Según registros judiciales, Ábrego debía contar con al menos 72 horas para responder ante cualquier orden de deportación. En respuesta a la detención, sus abogados interpusieron una petición de habeas corpus en Maryland con el objetivo de frenar su posible traslado a Uganda.
El caso ha generado movilización entre sus simpatizantes. Decenas de personas, incluida su esposa Jennifer Vásquez Sura, protestaron frente al tribunal con carteles que exigían “Libertad para Kilmar” y organizaron una vigilia para respaldarlo antes de su detención.
Por su parte, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem calificó a Ábrego como “un monstruo” y criticó la decisión judicial de liberarlo, asegurando que ponía en riesgo la seguridad de los ciudadanos estadounidenses.
El Gobierno de Uganda anunció recientemente un acuerdo con la Administración estadounidense para aceptar deportados de terceros países, lo que habría abierto la vía para que Ábrego sea trasladado allí. Sin embargo, su defensa insiste en que Costa Rica está dispuesta a recibirlo como refugiado, planteando un conflicto diplomático y legal sobre su destino final.
El caso de Kilmar Ábrego García pone en evidencia las complejidades del sistema de inmigración estadounidense y los desafíos que enfrentan los solicitantes de asilo y los acusados de delitos federales en procesos de deportación y negociación judicial.



