Defensa de Cilia Flores alega condición cardíaca
De acuerdo con lo expuesto por sus abogados, el estado de salud de la funcionaria debe ser considerado como un elemento relevante en cualquier procedimiento, especialmente en lo relacionado con garantías y condiciones de atención médica.

28 de marzo de 2026
La defensa de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, ha puesto sobre la mesa un argumento médico al advertir que padece una afección cardíaca que podría incidir en su situación legal. Según sus representantes, la condición requiere atención especializada y seguimiento constante.
El equipo legal señaló que Flores presenta un prolapso de la válvula mitral, una alteración del corazón que, aunque en muchos casos es controlable, puede generar complicaciones si no se maneja adecuadamente. Este planteamiento surge en medio de un contexto político y judicial sensible, donde figuras cercanas al poder venezolano han enfrentado procesos o cuestionamientos en instancias internacionales.
De acuerdo con lo expuesto por sus abogados, el estado de salud de la funcionaria debe ser considerado como un elemento relevante en cualquier procedimiento, especialmente en lo relacionado con garantías y condiciones de atención médica.
La mención de esta condición ha generado diversas reacciones, tanto en el ámbito político como en la opinión pública, donde algunos sectores consideran que podría tratarse de una estrategia de defensa, mientras otros subrayan la importancia de respetar los derechos humanos y la salud de cualquier persona sometida a procesos legales.
El prolapso de la válvula mitral es una patología que afecta el funcionamiento adecuado de una de las válvulas del corazón, lo que puede provocar síntomas como fatiga, palpitaciones o dificultad para respirar en ciertos casos. No obstante, su gravedad varía dependiendo del paciente y del seguimiento médico que reciba.
En medio de este escenario, el caso continúa generando atención internacional, no solo por el perfil político de la implicada, sino también por las implicaciones legales y diplomáticas que podrían derivarse. La evolución del proceso dependerá, entre otros factores, de cómo se valoren los argumentos médicos presentados por la defensa.



