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Cuba responde a Trump y niega ser una amenaza

El mandatario estadounidense calificó a Cuba como un Estado fallido, sostuvo que el sistema político de la isla se encuentra bajo una fuerte presión y afirmó que terminará cayendo.

23 de septiembre de 2026

El Gobierno de Cuba respondió a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y rechazó las acusaciones contra la isla. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos ni para otros países y defendió el derecho de su nación a mantener su soberanía e independencia.

 

La reacción de La Habana se produjo después de que Trump utilizara su discurso ante la ONU para endurecer sus señalamientos contra el Gobierno cubano. El mandatario estadounidense calificó a Cuba como un Estado fallido, sostuvo que el sistema político de la isla se encuentra bajo una fuerte presión y afirmó que terminará cayendo.

 

Las relaciones entre Washington y La Habana atraviesan nuevamente un periodo de elevada tensión, marcado por el incremento de las medidas estadounidenses contra Cuba y por las diferencias políticas entre ambos gobiernos. Rodríguez también había cuestionado el uso de la lucha contra el narcotráfico como argumento para ampliar la presencia y las operaciones militares estadounidenses en América Latina y el Caribe.

 

Rodríguez respondió a las declaraciones de Trump señalando que el Gobierno estadounidense no acepta que Cuba ejerza plenamente su independencia. El canciller sostuvo que las acusaciones formuladas desde la tribuna de Naciones Unidas no modifican la posición de La Habana sobre su soberanía.

 

El funcionario cubano también cuestionó las políticas económicas aplicadas por Washington. Según su postura, el embargo estadounidense y las restricciones relacionadas con el suministro energético representan una presión directa sobre la población cubana. Rodríguez calificó esas medidas como un mecanismo de castigo colectivo y aseguró que Cuba se considera un país de paz.

 

La respuesta también llegó del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien acusó a Washington de utilizar argumentos que, a su juicio, buscan justificar la política de presión contra la isla. El mandatario defendió el derecho de Cuba a decidir su propio rumbo político y afirmó que su Gobierno continuará reclamando el respeto a la soberanía nacional.

 

Durante la intervención de Trump, la delegación cubana abandonó la sala de la Asamblea General de la ONU como señal de rechazo a las declaraciones del presidente estadounidense. El mandatario había señalado además que su administración busca un cambio fundamental en la situación política de Cuba.

 

El intercambio ocurre en un escenario regional marcado por una política estadounidense más activa en materia de seguridad. Trump también afirmó ante la ONU que Washington está dispuesto a utilizar su capacidad militar para proteger lo que considera intereses nacionales en el hemisferio occidental, especialmente frente a organizaciones vinculadas al narcotráfico.

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