
Corte de Apelaciones bloquea cierre de ‘Alligator Alcatraz’ en Florida
5 de septiembre de 2025

El Undécimo Circuito de la Corte Federal de Apelaciones de Estados Unidos suspendió la orden de una jueza que requería el desmantelamiento del centro de detención migratoria ‘Alligator Alcatraz’, ubicado al oeste de Miami. La medida representa un triunfo temporal para el Gobierno de Florida y confirma que el sitio seguirá operando mientras se resuelve el proceso de apelación.
La jueza Kathleen Williams, del Distrito Sur de Florida, había dictado el pasado 21 de agosto un plazo de dos meses para cerrar el centro, abierto el 3 de julio, argumentando irregularidades en su funcionamiento y la prohibición de ingreso a nuevos migrantes. La Corte de Apelaciones aceptó la apelación del gobierno federal y del estado, bloqueando la ejecución del fallo hasta que se analice el caso a fondo.
El gobernador Ron DeSantis celebró la decisión a través de un video, afirmando que “la misión continúa en la aplicación de la ley de inmigración” y destacando que los migrantes detenidos seguirán siendo procesados y deportados según corresponda.
DeSantis calificó previamente a la jueza Williams como “izquierdista”, recordando que fue nominada por el expresidente Barack Obama.
La suspensión constituye un revés para los grupos ambientalistas Friends of The Everglades y Center for Biological Diversity, así como para la tribu Miccosukee, quienes argumentaron que la construcción del centro dañó un ecosistema frágil y de importancia cultural, y adelantaron que podrían llevar el caso hasta la Corte Suprema.
El centro, instalado en pleno humedal de los Everglades, se convirtió en un símbolo de la política migratoria de Donald Trump, quien visitó las instalaciones el 1 de julio. En su punto máximo, ‘Alligator Alcatraz’ podría albergar hasta 5.000 migrantes, contribuyendo al aumento de la población bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que registró 61.226 detenidos en agosto.
A pesar de la suspensión, DeSantis ya anunció la creación de un nuevo centro de detención en el noroeste del estado, denominado ‘Panhandle Pokey’, reforzando la estrategia migratoria del estado.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, calificó la decisión de la Corte como una “victoria para Florida y la agenda del presidente Trump”, mientras los opositores ambientales y comunitarios buscan mantener la presión legal sobre el proyecto.



