
Corea del Sur elige nuevo presidente en medio de polarización y crisis política
3 de junio de 2025

Corea del Sur celebra este martes unas elecciones presidenciales extraordinarias en un contexto de alta polarización política y social, luego de la destitución del expresidente Yoon Suk-yeol. Esta es solo la segunda vez en la historia democrática del país que un mandatario es removido por el Tribunal Constitucional, lo que obligó a convocar elecciones anticipadas en un plazo de 60 días.
Yoon Suk-yeol, destituido el 4 de abril por abuso de poder y enjuiciado por insurrección, dejó una profunda división política. Aunque ya no pertenece al Partido del Poder del Pueblo (PPP), sigue influyendo al llamar a votar por su heredero político, Kim Moon-soo, exministro de Trabajo, quien ha mostrado posturas contradictorias sobre la fallida declaración de ley marcial decretada por Yoon.
El principal favorito en las encuestas es Lee Jae-myung, exlíder del opositor Partido Democrático (DP), con un 49,2 % de apoyo frente al 36,8 % de Kim, según el sondeo más reciente de Realmeter. Lee Jae-myung promete cerrar la “era del enfrentamiento” y reconstruir la legitimidad institucional del país. Sin embargo, enfrenta un juicio penal por presunta violación de la ley electoral, que podría afectar su mandato desde el inicio.
Las propuestas de Lee incluyen impulsar la innovación tecnológica, reactivar la economía, fomentar el diálogo con Corea del Norte, crear un Ministerio de Clima y Energía, y ampliar el Ministerio de Igualdad de Género. Por su parte, Kim Moon-soo promueve una agenda económica liberal alineada con Estados Unidos, que incluye subsidios para jóvenes y pequeñas empresas, un posible redepliegue de armas nucleares tácticas estadounidenses en Corea del Sur y reformas laborales para mayor flexibilidad.
Un tercer candidato, Lee Jun-seok del Partido Nueva Reforma, que atrae votos de hombres jóvenes desencantados con las políticas de igualdad, concentra cerca del 10 % del apoyo y ha influido en el debate público con propuestas controvertidas como la abolición del Ministerio de Igualdad y la despolitización de las relaciones intercoreanas.
La jornada electoral comenzó a las 6:00 hora local y se extenderá hasta las 20:00 horas en más de 14 mil centros de votación. La participación fue récord, superando el 62 % siete horas después de la apertura de las urnas, incluyendo a 15,4 millones de votantes que participaron en la votación anticipada.
El nuevo presidente asumirá el cargo de inmediato tras la proclamación oficial, sin período de transición, dada la naturaleza extraordinaria de estos comicios. Los resultados preliminares se esperan para medianoche, y la ceremonia de investidura se realizará el miércoles.
El próximo mandatario enfrentará múltiples desafíos, incluyendo la gestión de una sociedad profundamente dividida, las negociaciones económicas con Estados Unidos respecto a aranceles recíprocos, y la definición de la estrategia ante Corea del Norte en un momento de creciente tensión regional.



