Colombia es admitida como miembro del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS
Desde la Presidencia de Colombia se resaltó que esta adhesión representa una oportunidad para acceder a financiamiento de proyectos estratégicos, además de ser un paso importante para diversificar alianzas internacionales y fortalecer la economía nacional.

20 de junio de 2025
El Gobierno de Colombia anunció oficialmente que el país fue admitido como miembro del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), la institución financiera creada por el bloque de economías emergentes BRICS, integrado originalmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
La canciller colombiana, Laura Sarabia, celebró la incorporación a través de su cuenta de X (antes Twitter), destacando que esta decisión “trasciende lo financiero y amplía nuestro horizonte”, y recordó que la solicitud fue realizada por el presidente Gustavo Petro durante su visita a Shanghái, China.
Desde la Presidencia de Colombia se resaltó que esta adhesión representa una oportunidad para acceder a financiamiento de proyectos estratégicos, además de ser un paso importante para diversificar alianzas internacionales y fortalecer la economía nacional.
La solicitud formal de ingreso al NDB fue hecha el 16 de mayo por el presidente Petro en un encuentro con Dilma Rousseff, expresidenta de Brasil y actual presidenta del banco, durante una visita a China donde también participó en una reunión ministerial entre ese país y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que Colombia preside de forma temporal.
En la carta entregada por el ministro de Hacienda colombiano, Germán Ávila, se especificó que Colombia está dispuesta a suscribir un total de 5.125 acciones del capital autorizado del NDB, con un aporte comprometido de 512,5 millones de dólares, incluyendo 410 millones en capital exigible (garantía) y 102,5 millones en capital pagado en efectivo.
Este ingreso se suma a la reciente ampliación del bloque BRICS, que en 2024 incorporó como miembros plenos a Egipto, Indonesia, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía y Arabia Saudí, consolidando una plataforma económica global cada vez más diversa y con mayor influencia en las finanzas internacionales.



