Colombia enfrenta secuelas tras devastador terremoto
Las autoridades redujeron el número de personas reportadas como desaparecidas, que pasó de 496 a 377, mientras continúan las labores para establecer con mayor precisión la magnitud de la tragedia y localizar a quienes todavía permanecen sin ser encontrados.

14 de agosto de 2026
Colombia continúa enfrentando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país, con un balance de 273 personas fallecidas, 3,824 heridas y 377 desaparecidas, mientras las autoridades avanzan en las labores de rescate, evaluación de daños y atención de las familias afectadas. La emergencia también se complicó con un nuevo movimiento sísmico en la zona del epicentro.
El terremoto tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó, y provocó daños importantes en varias regiones, especialmente en Valle del Cauca, Chocó, Risaralda y Caldas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) contabiliza 40,753 familias afectadas, 12,584 viviendas destruidas y 74,873 averiadas, además de daños en edificios públicos, centros educativos y establecimientos de salud.
Las autoridades redujeron el número de personas reportadas como desaparecidas, que pasó de 496 a 377, mientras continúan las labores para establecer con mayor precisión la magnitud de la tragedia y localizar a quienes todavía permanecen sin ser encontrados.
En San José del Palmar, uno de los municipios más afectados, cientos de viviendas sufrieron daños y varias edificaciones colapsaron. Las autoridades mantienen evaluaciones estructurales para determinar cuáles inmuebles pueden continuar ocupados y cuáles representan un riesgo.
La situación también mantiene en alerta a Cali, donde continúan las labores de rescate y se concentra parte de la recepción de ayuda humanitaria. Otras ciudades como Pereira, Dosquebradas y Manizales también registran afectaciones.
La emergencia sufrió un nuevo episodio cuando un sismo de magnitud 4,2 volvió a sacudir San José del Palmar y fue percibido en sectores de Valle del Cauca y Risaralda.
El movimiento obligó a suspender temporalmente algunas labores de rescate, aunque no se reportaron nuevas víctimas ni daños importantes derivados del temblor.
Mientras Colombia recibe asistencia internacional, surgió una controversia relacionada con la participación de equipos extranjeros de búsqueda y rescate. Una brigada especializada del Ejército mexicano enfrentó dificultades para incorporarse inicialmente a las operaciones debido a requisitos de certificación.
El Gobierno colombiano rechazó que exista algún criterio político para seleccionar la ayuda extranjera y aseguró que la asistencia internacional está siendo coordinada de acuerdo con las necesidades de las zonas afectadas.
Las autoridades también anunciaron recursos para reconstruir hospitales, escuelas, viviendas y carreteras, además de brindar apoyo a las familias que perdieron sus hogares y a los pequeños negocios afectados.
Colombia mantiene las labores de atención y recuperación mientras continúa la búsqueda de personas desaparecidas y la evaluación de la infraestructura dañada por el terremoto.



