Colombia aumenta presupuesto por terremoto
La emergencia también ha obligado a Hacienda a adoptar medidas tributarias y aduaneras especiales para las regiones afectadas, con el propósito de reducir temporalmente algunas cargas y facilitar la recuperación económica local.

28 de agosto de 2026
El Gobierno colombiano presentó un proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 por 634,9 billones de pesos, una cifra cercana a un 10 % superior al monto que había planteado la administración anterior. El nuevo cálculo incorpora las necesidades financieras derivadas del terremoto del pasado 10 de agosto y contempla recursos para atender la reconstrucción de las zonas afectadas.
El ajuste se produce en un escenario fiscal complicado. El Ejecutivo calcula un déficit fiscal equivalente al 9.4 % del PIB, mientras que la deuda pública podría llegar al 66 % del producto.
Al mismo tiempo, el Gobierno prevé una desaceleración de la economía, con un crecimiento estimado de 1.8 % para 2027.
El terremoto del 10 de agosto de 2026 provocó graves daños en distintas regiones de Colombia y obligó al Gobierno a adoptar medidas extraordinarias para atender la emergencia. El Ministerio de Hacienda declaró posteriormente la emergencia económica, social y ecológica mediante el Decreto 1261 del 19 de agosto.
La magnitud de los daños añadió una presión considerable sobre las finanzas públicas.
Las primeras estimaciones oficiales sitúan las necesidades de reconstrucción en alrededor de 30 billones de pesos, aunque la cifra podría modificarse conforme avance la evaluación de las pérdidas y necesidades de las comunidades afectadas.
El proyecto presupuestario incorpora mecanismos destinados a financiar la recuperación de las zonas golpeadas por el sismo. Entre ellos destaca el Fondo Milagro, creado para canalizar recursos hacia las labores de reconstrucción y atención de las comunidades afectadas.
La emergencia también ha obligado a Hacienda a adoptar medidas tributarias y aduaneras especiales para las regiones afectadas, con el propósito de reducir temporalmente algunas cargas y facilitar la recuperación económica local.
El aumento del presupuesto no responde únicamente a la emergencia sísmica. Las cuentas para 2027 también contemplan mayores obligaciones en áreas como pensiones, salud, subsidios energéticos y estabilización de los precios de los combustibles.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, estos compromisos se combinan con una menor expectativa de ingresos, lo que incrementa las necesidades de financiamiento del Estado. El Gobierno prevé presentar además una ley de ajuste fiscal para intentar contener el deterioro de las cuentas públicas.
La propuesta presupuestaria deberá ser analizada y aprobada por el Congreso colombiano, donde también tendrá que discutirse cómo financiar las nuevas obligaciones sin generar una presión mayor sobre el endeudamiento.



