China pide frenar tensiones tras ultimátum de Trump a Irán
China, que mantiene relaciones económicas clave con Irán y depende en parte del flujo energético de la región, ha optado por una postura diplomática enfocada en promover el diálogo y evitar una guerra más amplia.

8 de abril de 2026
El gobierno de China hizo un llamado a evitar una mayor escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, luego del ultimátum lanzado por el presidente estadounidense Donald Trump en medio de la crisis en Medio Oriente.
El conflicto entre Washington y Teherán se intensificó desde finales de febrero de 2026, con ataques militares, amenazas directas y el cierre del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo. En este escenario, distintas potencias han intentado mediar para evitar una confrontación de mayor alcance, mientras el riesgo de impacto económico global y desestabilización regional se mantiene elevado.
China, que mantiene relaciones económicas clave con Irán y depende en parte del flujo energético de la región, ha optado por una postura diplomática enfocada en promover el diálogo y evitar una guerra más amplia.
Durante una comparecencia oficial, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, afirmó que la escalada del conflicto “no sirve a ninguna parte”, al advertir sobre las consecuencias negativas que tendría una intensificación de las hostilidades.
La funcionaria subrayó que el aumento de la tensión no solo afecta a los países directamente involucrados, sino que también pone en riesgo la estabilidad regional, la seguridad energética y el equilibrio de la economía global, especialmente por la importancia del estrecho de Ormuz en el comercio internacional de crudo.
En ese sentido, Pekín instó a todas las partes a actuar con moderación y a priorizar el diálogo como mecanismo para resolver las diferencias, evitando decisiones que puedan agravar la situación. Además, pidió a la comunidad internacional desempeñar un papel constructivo para facilitar una salida diplomática.
Las declaraciones se producen tras el ultimátum emitido por Trump, en el que exigió a Irán reabrir el tránsito en Ormuz bajo amenaza de acciones militares, lo que incrementó la presión internacional y elevó el riesgo de una confrontación mayor en la región.
China ha mantenido una postura constante de mediación en el conflicto, promoviendo iniciativas orientadas a la desescalada y al restablecimiento de condiciones para el diálogo. Su interés radica, en parte, en evitar interrupciones en el suministro energético y preservar la estabilidad de los mercados globales.
El pronunciamiento chino se suma a los llamados de otros actores internacionales que buscan contener la crisis, en un contexto donde el conflicto ha generado pérdidas humanas, daños materiales y volatilidad económica a nivel mundial.
Con esta postura, Pekín refuerza su rol como actor diplomático en Medio Oriente, insistiendo en que la solución al conflicto debe pasar por la negociación y no por la confrontación, en un escenario que sigue siendo incierto pese a los recientes intentos de tregua.



