Chile se suma al Escudo de las Américas
La iniciativa reúne actualmente a 15 países del continente y busca fortalecer la coordinación entre gobiernos frente a organizaciones criminales que operan en varios territorios.

23 de septiembre de 2026
El Gobierno de Chile confirmó su adhesión al denominado Escudo de las Américas, iniciativa de cooperación regional impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para enfrentar al crimen organizado transnacional. El anuncio fue realizado por el presidente chileno, José Antonio Kast, durante su participación en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas.
La incorporación de Chile se produce después de que el país participara inicialmente como observador en las reuniones del mecanismo. La iniciativa reúne actualmente a 15 países del continente y busca fortalecer la coordinación entre gobiernos frente a organizaciones criminales que operan en varios territorios.
De acuerdo con el Gobierno chileno, la adhesión permitirá ampliar el intercambio de información, mejorar la cooperación entre organismos de seguridad y reforzar la coordinación fronteriza. La administración de Kast también ha señalado que la participación se realizará dentro de la legislación y las instituciones nacionales.
Kast explicó que el ingreso de Chile busca establecer mecanismos comunes para enfrentar a estructuras criminales que trascienden las fronteras nacionales. El mandatario destacó que la participación de varios gobiernos permitirá compartir información y desarrollar estrategias coordinadas frente al crimen organizado.
El Ejecutivo chileno aclaró que el Escudo de las Américas no constituye un tratado internacional. Según la explicación ofrecida por Kast, se trata de un marco de coordinación voluntaria entre gobiernos, por lo que la adhesión no implica transferir las competencias de las instituciones chilenas ni modificar la soberanía del país.
Entre los beneficios señalados por las autoridades chilenas figuran el acceso a información relacionada con organizaciones criminales, herramientas de análisis de datos, capacitación para los cuerpos de seguridad y una mayor coordinación con países vecinos como Argentina, Bolivia y Perú.
La iniciativa impulsada por Washington identifica entre sus principales objetivos a organizaciones criminales transnacionales que operan en distintos países de América. Entre ellas aparecen grupos como el Tren de Aragua, el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, la Mara Salvatrucha y el Primeiro Comando da Capital.
Chile había mantenido previamente una posición de observador mientras evaluaba las condiciones de participación. El ministro de Defensa, Fernando Barros, había participado en reuniones del mecanismo y señalado la disposición de Santiago a profundizar la cooperación y el intercambio de información, antes de que el Gobierno confirmara formalmente su incorporación.


