
Canadá modela respuesta ante hipotética invasión de EEUU
21 de enero de 2026

Por primera vez en más de un siglo, las Fuerzas Armadas de Canadá han desarrollado un modelo teórico de defensa para responder a una posible invasión militar de Estados Unidos, un ejercicio conceptual que ha captado la atención internacional por la histórica cercanía entre ambas naciones y su larga alianza en materia de seguridad.
Según informes basados en fuentes gubernamentales canadienses, este esquema no es un plan operativo con órdenes precisas de combate, sino un marco de evaluación hipotético que busca identificar cómo podría reaccionar Ottawa ante un ataque convencional desde su vecino del sur, reconocido tanto como su principal socio comercial como aliado en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El artículo señala que los planificadores militares canadienses reconocen la desigualdad en capacidades entre ambos ejércitos; Estados Unidos dispone de una fuerza mucho más numerosa y tecnológicamente avanzada, por lo que el estudio contempla que Ottawa no podría repeler un avance a gran escala por medios convencionales.
En ese contexto, el modelo explora tácticas de guerra irregular, como emboscadas, sabotajes y el uso de drones, inspiradas en métodos de resistencia asimétrica aplicados históricamente en conflictos de guerrilla.
La modelización fue elaborada en el marco de un análisis estratégico más amplio que incluye posibles escenarios globales de inestabilidad, aunque altos funcionarios han aclarado que no se considera realista la probabilidad de que Washington ordene una invasión de Canadá ni existe evidencia de que dicha situación esté en curso.
Especialistas en defensa consultados por la prensa internacional indican que este tipo de ejercicios más comunes en países con largos períodos de paz sirven principalmente para evaluar vulnerabilidades, fortalecer la planificación de contingencias y mejorar la preparación general ante amenazas diversas, incluso aquellas que parecen improbables.
Canadá y Estados Unidos mantienen actualmente una estrecha cooperación en el Mando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD), un sistema conjunto que vigila y protege el espacio aéreo de ambos países, lo que hace aún más singular la decisión canadiense de simular un escenario de conflicto.
Sin embargo, Ottawa ha reiterado que la relación bilateral permanece sólida y fundamentada en compromisos diplomáticos, económicos y de seguridad compartida.
Este ejercicio surge en un momento en que las tensiones políticas y retóricas entre líderes estadounidenses y aliados extranjeros han elevado discusiones sobre soberanía, defensa y alianzas tradicionales, aunque analistas coinciden en que se trata de un análisis de preparación más que de una señal de deterioro entre las naciones.



