Cali decreta toque de queda tras terremoto
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció la aplicación del toque de queda entre las 8:00 de la noche del lunes y las 6:00 de la mañana del martes para garantizar la seguridad de la población y permitir que los organismos de socorro trabajaran durante la noche.

11 de agosto de 2026
La Alcaldía de Cali decretó un toque de queda y medidas especiales de seguridad tras el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente de Colombia, mientras equipos de emergencia continúan las labores de rescate y evaluación de daños.
La administración local también ordenó el despliegue de efectivos militares en distintos sectores de la ciudad ante el riesgo de saqueos y para facilitar las operaciones durante la emergencia.
El terremoto ocurrió durante la mañana del lunes 10 de agosto y tuvo su epicentro en el departamento del Chocó. El movimiento fue sentido en numerosas ciudades colombianas y provocó daños importantes en Cali, Pereira y otras localidades del centro y occidente del país.
La emergencia se agravó durante las horas posteriores al sismo debido al colapso de estructuras, interrupciones en servicios y la necesidad de atender a numerosas personas heridas. El balance actualizado este martes señala 169 personas fallecidas y 668 heridas, aunque las autoridades mantienen las cifras bajo revisión.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, anunció la aplicación del toque de queda entre las 8:00 de la noche del lunes y las 6:00 de la mañana del martes, como parte de las medidas adoptadas para garantizar la seguridad de la población y permitir que los organismos de socorro trabajaran durante la noche.
La administración municipal también dispuso la presencia de la Fuerza Pública en diferentes zonas de Cali. El despliegue militar busca reforzar la vigilancia y evitar posibles saqueos en sectores donde establecimientos comerciales o viviendas resultaron afectados por el terremoto.
Las autoridades indicaron que las restricciones fueron establecidas en medio de la situación extraordinaria provocada por el sismo y no únicamente como una medida de control de movilidad. La prioridad es mantener despejadas las zonas afectadas para facilitar el ingreso de ambulancias, equipos de rescate y personal encargado de revisar las edificaciones.
Cali se encuentra entre las ciudades que registraron importantes daños tras el movimiento telúrico. Reportes iniciales señalaron el colapso de varias estructuras y la existencia de personas que quedaron atrapadas, mientras los equipos especializados trabajan para determinar el estado de los inmuebles afectados.
La Alcaldía también declaró la calamidad pública, una medida que permite fortalecer la respuesta institucional y agilizar la atención de las necesidades generadas por el desastre.
En paralelo, hospitales y centros de atención médica permanecen activos para recibir a las personas heridas. Las autoridades mantienen coordinación entre organismos de socorro, Fuerza Pública y entidades municipales para atender a los damnificados y localizar a quienes puedan permanecer bajo estructuras colapsadas.



