Bolsonaro condenado a 27 años por conspiración contra la democracia
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue sentenciado a 27 años y tres meses de prisión por la Corte Suprema de Brasil, tras ser hallado culpable de conspirar contra el orden democrático luego de perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

12 de septiembre de 2025
El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue sentenciado a 27 años y tres meses de prisión por la Corte Suprema de Brasil, tras ser hallado culpable de conspirar contra el orden democrático luego de perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro, junto a siete excolaboradores, incluyendo antiguos ministros y jefes militares, fue condenado por delitos como golpe de Estado, organización criminal, intento de abolición del Estado democrático de derecho y daño calificado.
La sentencia fue anunciada inmediatamente después de que la Primera Sala concluyera la audiencia, tras un fallo de cuatro votos a uno que declaró su culpabilidad.
El juez relator del caso señaló que Bolsonaro actuó como líder de una organización criminal con la intención de impedir la investidura de Lula, consolidar su permanencia en el poder y establecer lo que la Fiscalía calificó como una posible dictadura.
Según la Fiscalía General, la trama comenzó en junio de 2021, más de un año antes de las elecciones, cuando Bolsonaro inició una campaña sistemática de descrédito contra las instituciones y el sistema electoral. Tras la victoria de Lula en octubre de 2022, la conspiración escaló con protestas violentas, atentados frustrados y campamentos frente a cuarteles militares, en los que seguidores de Bolsonaro exigían la intervención del Ejército para impedir la transferencia pacífica de poder.
El 1 de enero de 2023, Lula asumió la presidencia, pero una semana después, miles de bolsonaristas atacaron con violencia la Presidencia, el Parlamento y la Corte Suprema, en un episodio considerado por la Fiscalía como la culminación de un plan golpista dirigido por el expresidente.
El fallo marca un precedente histórico en Brasil y subraya la vulnerabilidad de las democracias ante ataques internos. La condena de Bolsonaro busca sancionar no solo los actos posteriores a las elecciones, sino también la planificación sistemática para desestabilizar las instituciones del país.
Expertos legales destacan que la decisión de la Corte podría tener un impacto significativo en la política brasileña y en la percepción internacional de la estabilidad democrática en la región, especialmente en el contexto de la polarización política que persiste en Brasil.



