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Bahamas rechaza rotundamente la propuesta de Trump para albergar migrantes deportados de EE.UU.

El primer ministro bahameño, Philip Davis, calificó la propuesta como "inaceptable e incompatible con los intereses nacionales". En un comunicado emitido este martes, Davis afirmó que su gobierno no tiene la capacidad ni la intención de aceptar acuerdos que se conviertan al archipiélago en un punto de tránsito o refugio forzado para migrantes.

6 de diciembre de 2024

El Gobierno de Bahamas rechazó oficialmente una propuesta del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, que planteaba utilizar el territorio bahameño como un centro de recepción temporal para migrantes deportados desde Estados Unidos.


El primer ministro bahameño, Philip Davis, calificó la propuesta como "inaceptable e incompatible con los intereses nacionales". En un comunicado emitido este martes, Davis afirmó que su gobierno no tiene la capacidad ni la intención de aceptar acuerdos que se conviertan al archipiélago en un punto de tránsito o refugio forzado para migrantes.


“Somos una nación pequeña con recursos limitados. Nuestra prioridad sigue siendo el bienestar de nuestro pueblo y el manejo responsable de nuestras propias necesidades migratorias”, afirmó Davis, enfatizando que Bahamas ya enfrenta desafíos significativos relacionados con la migración irregular, especialmente desde Haití.


La propuesta, presentada por Trump en el marco de su precampaña para las elecciones presidenciales de 2024, buscaba establecer acuerdos con países del Caribe para acoger a migrantes deportados de Estados Unidos, argumentando que esto aliviaría la presión sobre las instalaciones migratorias estadounidenses. Sin embargo, el planteamiento ha generado críticas tanto en el ámbito internacional como en el interior de Bahamas.


Organizaciones de derechos humanos y grupos cívicos bahameños han manifestado su apoyo a la decisión del gobierno, subrayando que aceptar tal acuerdo podría derivar en violaciones de derechos humanos y tensiones sociales. Emily Johnson, activista local, expresó: “Esto no es una solución, es simplemente trasladar el problema a quienes menos pueden enfrentarlo”.


Por otro lado, los analistas señalan que esta propuesta refleja las prioridades migratorias de Trump, quien durante su mandato implementó políticas estrictas en materia de inmigración, muchas de ellas cuestionadas por su carácter controvertido.


El rechazo de Bahamas pone en duda la viabilidad de esta estrategia en la región del Caribe, mientras que países vecinos, como Jamaica y República Dominicana, también han expresado reservas sobre iniciativas similares.


El gobierno bahameño reafirmó su compromiso con el respeto a los derechos humanos y su colaboración con Estados Unidos en áreas estratégicas, pero dejó claro que su territorio no será utilizado para implementar políticas migratorias que consideran perjudiciales para su soberanía y estabilidad.

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