Ataque ruso con drones en Járkov deja 2 muertos y 60 heridos
El ataque, calificado como uno de los más intensos en semanas, ha provocado una fuerte reacción del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, quien criticó la falta de respuesta internacional ante la escalada de violencia por parte de Moscú.

11 de junio de 2025
Una nueva oleada de ataques rusos con drones contra Ucrania durante la madrugada de este miércoles ha dejado un saldo trágico en la ciudad nororiental de Járkov, donde al menos dos personas murieron y otras 60 resultaron heridas, incluidos nueve menores de edad. El ataque, calificado como uno de los más intensos en semanas, ha provocado una fuerte reacción del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, quien criticó la falta de respuesta internacional ante la escalada de violencia por parte de Moscú.
Según el alcalde de Járkov, Igor Terekhov, en apenas 10 minutos se produjeron 17 ataques con drones en los distritos de Slobidskyi y Osnovianskyi, causando graves daños en áreas residenciales, zonas industriales, parques infantiles y líneas de transporte público. “Más de 15 apartamentos ardieron en un edificio de cinco plantas, además de casas unifamiliares. Es posible que haya personas atrapadas bajo los escombros”, señaló Terekhov en su canal de Telegram.
Los equipos de emergencia, apoyados por voluntarios y personal municipal, han trabajado durante toda la noche para extinguir incendios, rescatar a víctimas y restablecer servicios esenciales como agua, electricidad y gas. El jefe regional, Oleh Syniehubov, confirmó que entre los heridos se encuentran nueve menores de entre 2 y 15 años.
El ejército ucraniano informó que Rusia lanzó un total de 85 drones Shahed —de fabricación iraní— y vehículos aéreos no tripulados señuelo sobre diferentes puntos del país. Las fuerzas de defensa antiaérea lograron interceptar 40 de ellos y bloquear otros nueve, aunque los impactos restantes provocaron una destrucción significativa, especialmente en Járkov.
Este ataque se suma al registrado el martes por la mañana en Kiev y Odesa, donde tres personas murieron y otras 13 resultaron heridas. En Odesa, según el jefe regional Oleh Kiper, varios edificios residenciales y un hospital de maternidad resultaron afectados.
En medio del creciente número de víctimas civiles, el presidente Zelenski ha expresado su creciente frustración con la comunidad internacional, especialmente con Estados Unidos, por lo que considera una reacción insuficiente frente a la reciente escalada rusa. El mandatario recordó que tan solo el lunes por la noche Rusia lanzó un récord de 419 drones contra Ucrania, en un patrón de ataques cada vez más agresivos.
Zelenski relacionó esta ofensiva con la llamada “Operación Telaraña”, una estrategia ucraniana lanzada en territorio ruso tras más de un año de preparación. “Los ataques rusos con misiles ahogan los esfuerzos de Estados Unidos y otros países para forzar a Rusia a firmar la paz”, escribió el mandatario en la red social X, subrayando además que al menos dos de los misiles utilizados eran de fabricación norcoreana.
La intensidad y frecuencia de los bombardeos nocturnos con drones reflejan un endurecimiento de la postura rusa en el conflicto y acentúan la vulnerabilidad de la infraestructura civil ucraniana, mientras Kiev sigue demandando más apoyo militar y diplomático a sus aliados.



