
FERROCARRIL INTEROCEÁNICO UN PROYECTO ILUSORIO
16 de enero de 2024
Desde el siglo 19 se comenzó hablar de la construcción del ferrocarril interoceánico. El norteamericano Ephaim G. Squier en quien fue Embajador de los Estados Unidos en Guatemala y con jurisdicción en toda Centroamérica, el 23 de julio de 1853 firmó un contrato con los hondureños Justo Rodas y León Alvarado para la construcción del ferrocarril interoceánico, pero la obra nunca se materializó.
Por eso en la década de 1870 y 1880 de durante la administración de José María Medina se siguió planteando la idea de construir un ferrocarril interoceánico.
Han transcurrido muchos años y en el presente gobierno de doña Xiomara Castro se vuelve a poner en agenda la construcción del ferrocarril interoceánico que los analistas consideran un sueño quijotesco, pero que en realidad más que un sueño es un distractivo que el gobierno ha puesto en marcha para que el pueblo hondureño se olvide de otros temas trascendentales, como son el combate al desempleo, la pobreza y la inseguridad.
Sería fabuloso que Honduras contará con un ferrocarril interoceánico porque crecería el comercio y se ahorrarían tiempo y esfuerzo en el traslado de mercaderías y la economía hondureña crecería enormemente. Pero los sueños, sueños son.
Pero no hay que pesimistas y confiemos en que está vez, el ferrocarril interoceánico que propone el gobierno sea una realidad para que el país salga de este estancamiento político, económico y social para frenar la migración de personas al norte.
Pues solo pensando en el bienestar de la nación es como podremos sacar a la nación del oscurantismo en qué ahora nos encontremos.
Ojalá que el Ferrocarril interoceánico no solo sea un distractivo político sino una realidad para el bienestar de todos los hondureños.
