El papa León XIV recibe al Nápoles en el Vaticano

26 de noviembre de 2025
El papa León XIV recibió en audiencia privada al club Nápoles, reciente campeón de la Serie A italiana, en una ceremonia cargada de simbolismo, reconocimiento y mensajes sociales. El pontífice, de nacionalidad estadounidense, celebró la histórica cuarta liga del equipo napolitano y elogió el espíritu colectivo que los llevó al triunfo, más allá de la hazaña deportiva.
La audiencia se produjo este martes, apenas cuatro días después de que la ciudad de Nápoles se paralizara por una fiesta multitudinaria que celebró la gesta del equipo. Al frente de la delegación estuvo el presidente del club, Aurelio De Laurentiis, quien entregó al papa una camiseta oficial del equipo con el icónico número 10 —asociado a Diego Armando Maradona— y el nombre “León XIV”, firmada por todos los jugadores.
Con humor, León XIV inició su discurso desmintiendo los rumores que lo vinculan como aficionado del Roma:
“Eso es lo que dice la prensa, y no todo lo que se lee es verdad… Queridos amigos, ¡bienvenidos! Y felicidades por haber ganado el campeonato. Una gran fiesta para la ciudad de Nápoles”.
El papa destacó que lo más valioso del campeonato no fue el título en sí, sino el concepto de “equipo”, entendido no solo como los jugadores y el entrenador, sino también el cuerpo técnico, el club y todos los que contribuyen al proyecto.
“Ganar el campeonato es un objetivo alcanzado al final de un largo camino donde lo más importante no es la hazaña. El campeonato lo gana el equipo (…) y quiero destacar este aspecto de su éxito, que considero el más importante”, afirmó.
Asimismo, subrayó el valor educativo y social del triunfo, haciendo un llamado a que el deporte profesional no pierda su esencia formativa ante la tentación del negocio:
“Cuando el deporte se convierte en negocio, corre el riesgo de perder los valores que lo hacen educativo, e incluso puede llegar a ser contrapedagógico”.
Dirigiéndose a padres y dirigentes deportivos, el papa enfatizó la necesidad de cuidar la calidad moral del deporte competitivo, dado su impacto en el desarrollo de los jóvenes:
“Está en juego el crecimiento humano de los jóvenes. Creo que nos entendemos, y que no hay necesidad de muchas palabras”.
La audiencia concluyó con una anécdota personal del papa, quien compartió la alegría de su cocinera napolitana, Rosa, ferviente hincha del club:
“Felicidades también de una señora que estos días me hace la comida, es de Nápoles y me traslada sus felicitaciones como gran aficionada”.
El encuentro puso el broche a una temporada memorable para el club del sur de Italia.
La celebración oficial tuvo lugar el lunes, con más de 200.000 personas reunidas en el paseo marítimo napolitano, acompañando a los jugadores a bordo de dos autobuses descapotables junto al trofeo de liga.
Durante los festejos, el presidente De Laurentiis insinuó el posible fichaje del belga Kevin De Bruyne, una bomba en el mercado de verano. Por su parte, los jugadores corearon su deseo de que Antonio Conte permanezca como entrenador, pese a fuertes rumores que lo vinculan con la Juventus de Turín para la próxima temporada.

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