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Smart Rabbit lleva la realidad virtual a las aulas de Honduras

El proyecto nació en Costa Rica en 2019, a partir de la búsqueda de nuevas herramientas que complementaran el trabajo de los docentes y permitieran aprovechar la tecnología con fines educativos.

30 de septiembre de 2026

En el segmento Creactivando, el equipo de Smart Rabbit presentó una propuesta educativa que utiliza realidad virtual para acercar a estudiantes de escuelas públicas y privadas a experiencias inmersivas relacionadas con la biodiversidad, las ciencias naturales y otros contenidos académicos.

 

El proyecto nació en Costa Rica en 2019, a partir de la búsqueda de nuevas herramientas que complementaran el trabajo de los docentes y permitieran aprovechar la tecnología con fines educativos. En Honduras, Smart Rabbit busca que los estudiantes puedan reforzar lo aprendido en clase mediante visores de 360 grados y videos diseñados para generar una experiencia interactiva.

 

Smart Rabbit cuenta actualmente con un catálogo de 14 experiencias audiovisuales, disponibles en español e inglés, que abordan temas como el océano, el espacio, los animales y los ecosistemas. Entre sus contenidos se encuentran El océano nos da vida, Tesoros del océano, Sobreviviendo al invierno, La red de la naturaleza y Costa Rica salvaje. La propuesta busca adaptarse a los contenidos que cada grado desarrolla durante el año escolar.

 

Una de las características del proyecto es que el equipo se desplaza directamente hasta los centros educativos. De esta manera, las escuelas no necesitan organizar traslados de estudiantes hacia otros lugares, ya que Smart Rabbit instala en el propio centro el escenario necesario para que los alumnos puedan vivir la experiencia. El servicio está preparado tanto para grupos pequeños como para comunidades estudiantiles numerosas.

 

El proyecto también contempla una iniciativa de labor social dirigida a centros educativos gubernamentales que tengan dificultades para asumir el costo de la experiencia. Según explicó el equipo, mediante el apoyo de un socio comercial se pueden establecer aportes porcentuales dependiendo de la cantidad de estudiantes, permitiendo además que cada centro seleccione los contenidos que mejor se relacionen con sus clases.

 

Los representantes explicaron que una experiencia puede durar alrededor de cinco minutos, pero está diseñada para concentrar una cantidad importante de información y llevar al estudiante más allá de una simple visualización. Por ejemplo, un contenido sobre la Luna y las estrellas permite realizar un recorrido por el espacio, mientras que las experiencias sobre biodiversidad acercan a los alumnos a diferentes ecosistemas y especies.

 

Además de su aplicación en escuelas, el concepto ha sido utilizado en otros espacios. El equipo señaló que en Costa Rica existen experiencias instaladas incluso en hospitales, donde la realidad virtual puede utilizarse como una herramienta de distracción y relajación para niños que atraviesan procesos médicos. En Honduras, Smart Rabbit busca ampliar su presencia educativa y facilitar que más estudiantes tengan contacto directo con este tipo de tecnología.



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