Alejandro Irías: una vida dedicada al cine hondureño

En el segmento Catracho 5 Estrellas, el cineasta, productor, publicista y empresario hondureño Alejandro Irías compartió detalles de su trayectoria profesional, sus inicios en el mundo audiovisual, su visión sobre el desarrollo de la industria cinematográfica nacional y los proyectos que actualmente forman parte de su agenda.
Nacido en Tegucigalpa el 8 de septiembre de 1974, Irías cuenta con más de tres décadas de experiencia en el ámbito audiovisual. Su acercamiento al cine comenzó desde muy temprana edad y posteriormente encontró en la publicidad una plataforma para desarrollar sus conocimientos detrás de cámaras. A los 16 años inició formalmente su vida laboral y más adelante viajó a México para estudiar comunicación visual y cinematografía.

Durante su carrera ha participado en diferentes proyectos de ficción, publicidad y documentales, además de dirigir y escribir producciones reconocidas en festivales internacionales. Entre sus trabajos figuran Justicia Divina, Muro, Pulga, 100 Horas de Furia y la serie web Pibes. También incursionó en el largometraje comercial con Killer Martini, una producción inspirada en la isla de Roatán.
Durante la conversación, Irías recordó que su fascinación por el cine prácticamente nació con él. Según relató, desde los dos años ya tenía contacto con una cámara fotográfica y, con el paso del tiempo, las películas que llegaban a Honduras alimentaron su interés por el séptimo arte. Posteriormente, los viajes y el acercamiento a diferentes corrientes cinematográficas ampliaron su perspectiva.

Antes de dedicarse plenamente al cine, encontró en la publicidad una escuela fundamental para aprender dirección, fotografía, dirección de arte y manejo de actores. Su primer gran sueño estuvo relacionado con los videos musicales, llegando a dirigir trabajos para artistas nacionales y aspirando a realizar producciones para MTV. Con el tiempo comprendió que su verdadera vocación estaba en el cine y decidió especializarse en México.
Para el cineasta, una película funciona como un conjunto de elementos que deben complementarse, pero considera que el guion y las actuaciones tienen un peso fundamental para conseguir la conexión con el público. Explicó que una producción puede contar con excelentes cámaras, fotografía o sonido, pero si carece de una historia sólida y actuaciones convincentes difícilmente logrará transmitir emociones.

Irías también defendió la necesidad de dejar atrás la idea de apoyar una película únicamente porque fue realizada en Honduras. A su criterio, el público debe acercarse a las producciones nacionales porque son buenas, cuentan historias interesantes y ofrecen una experiencia cinematográfica de calidad. En ese sentido, destacó el potencial que tiene la industria para generar empleo, movimiento económico y oportunidades para diferentes sectores vinculados a las producciones audiovisuales.
Otro de los temas abordados fue la construcción de una identidad propia para el cine hondureño. Irías considera que las historias locales, los personajes, las expresiones y los escenarios del país pueden generar una conexión especial con el público, pero también sostiene que los cineastas hondureños tienen capacidad para desarrollar historias de alcance internacional.

El productor señaló como ejemplo producciones hondureñas recientes que han incorporado elementos reconocibles para el público nacional, destacando que escuchar la manera de hablar de los hondureños o reconocer lugares del país en la pantalla puede provocar una respuesta especial en las salas. Sin embargo, su visión apunta a combinar esa identidad nacional con proyectos capaces de trascender las fronteras.
En la entrevista también recordó su experiencia como conductor de televisión y algunas de las conversaciones que sostuvo con figuras de la vida nacional. Entre sus recuerdos más especiales mencionó una entrevista realizada al cantautor hondureño Guillermo Anderson, además de evocar su etapa estudiantil en el Instituto Salesiano San Miguel y la influencia que tuvo esa formación en su vida.

Actualmente, además de su trabajo cinematográfico, Irías preside el Consejo Nacional de Cinematografía de Honduras y ha estado involucrado en los esfuerzos para fortalecer el marco legal y el crecimiento de la industria audiovisual. También dirige proyectos empresariales como La Pulpe Comunicaciones Creativas y Balan Entertainment, mientras que fuera del ámbito cinematográfico impulsa Casa Santa, emprendimiento relacionado con la gastronomía y bebidas artesanales hondureñas.
Con una trayectoria que combina creatividad, publicidad, producción y emprendimiento, Alejandro Irías mantiene su apuesta por el cine como una herramienta para contar historias, generar identidad y proyectar el talento hondureño hacia nuevos públicos. Su mensaje durante el encuentro fue claro: el crecimiento del cine nacional depende de producir con calidad, conectar con la audiencia y aprovechar las oportunidades que permitan llevar las historias hondureñas más allá de las fronteras.
