top of page

Proyecto en Valle de Jamastrán queda en fracaso tras 12 años

11 de febrero de 2026

11 de febrero de 2026

El ambicioso proyecto de riego para el Valle de Jamastrán, en el departamento de El Paraíso, se ha convertido en un símbolo de promesas incumplidas y frustración para cientos de agricultores que durante más de una década esperaron agua para sus cultivos.

A pesar de la inversión de 26.5 millones de dólares provenientes de un préstamo del Exim Bank de la India, la obra nunca se concretó y hoy la tierra fértil languidece bajo una sequía persistente.

 

La iniciativa, concebida en 2014 y adjudicada en 2016 a la empresa india Apollo International bajo la modalidad “llave en mano”, tenía como objetivo irrigar miles de hectáreas agrícolas para garantizar producción continua incluso en temporadas secas.

Sin embargo, problemas administrativos, modificaciones al diseño original y falta de ejecución real llevaron al abandono del proyecto antes de que pudiera brindar los beneficios esperados.

 

Productores de la zona relatan que, lejos de ver canales de riego o sistemas funcionando, lo que predominan son rollos de mangueras deteriorándose al aire libre, maquinaria sin uso y una larga lista de promesas que nunca se cumplieron.

 

Agricultores de la zona que quedaron afectados ante el problema describen un paisaje árido donde muchos han tenido que abandonar sus parcelas o adaptarse a cultivos menos exigentes en agua, como pastos para ganado, debido a la falta de apoyo real.

 

Durante la ejecución se realizaron múltiples adendas al contrato original, aumentando el costo total y reduciendo el área prevista para riego, sin que se tradujera en avances tangibles.

Parte del equipo adquirido se quedó almacenado sin uso, y la falta de decisiones claras por parte de las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) provocó que ni siquiera se completaran pasos básicos como la perforación efectiva de pozos o la instalación de infraestructura hidráulica.

 

La mala gestión ha generado no solo pérdida de confianza, sino también una carga de deuda para el Estado hondureño, mientras los productores sufren las consecuencias de años de sequía sin soluciones estructurales. Aunque la SAG ha iniciado procesos administrativos para el cierre y liquidación técnica del proyecto fallido, y ha movido algunos materiales hacia instalaciones para nuevos usos, los agricultores consideran que esto no compensa las pérdidas acumuladas y el daño a la productividad local.

 

La situación en el Valle de Jamastrán se suma a la preocupación por la seguridad alimentaria y el dinamismo del sector agrícola en Honduras, particularmente en un contexto de cambio climático y patrones de lluvia cada vez más erráticos.

La comunidad productora exige respuestas claras, políticas públicas efectivas y transparencia para evitar que futuros programas agrícolas terminen en la frustración y el abandono, como ha ocurrido con este proyecto que prometía transformar la vida de más de mil familias

Trump anuncia escolta y seguros para buques que crucen Ormuz

Opositor afirma que Ortega enfrenta mayor aislamiento internacional

Petro afirma que salida de cocaína hacia el exterior pasa más por Ecuador

bottom of page