Nasralla impugna triunfo de Asfura, pero descarta protestas

24 de diciembre de 2025
El ex candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, desconoció la declaratoria oficial que acredita a Nasry “Tito” Asfura como presidente electo de Honduras, argumentando que el Consejo Nacional Electoral (CNE) emitió resultados sin resolver más de 10,000 reclamaciones presentadas por su partido, que según afirmó involucran urnas que representarían más de dos millones de votos, equivalentes a más de dos millones de electores afectados.
En un extenso mensaje desde un punto donde Nasralla solicito una convocatoria abierta, el político calificó el proceso como un esquema de corrupción y falsificación de documentos públicos, asegurando que probablemente 16,000 de 19,168 actas ingresadas al sistema muestran datos distintos a los contenidos en las actas físicas.
Señalo que su ingreso a la política en 2011 tuvo como propósito combatir la corrupción, pero que hoy se considera víctima del mismo sistema que ha denunciado desde 2010.
Aunque su discurso fue confrontativo en el tono, subrayó que no promoverá protestas ni violencia, recordando que las movilizaciones de 2017 dejaron muertos y “ningún resultado positivo”. Su llamado, insistió, será legal, cívico y pacífico, exigiendo reiteradamente: “¡Cuenten los votos!”, como una demanda que atribuyó al sentir de “Juan Pueblo”.
En su declaración, también apuntó contra decisiones internas del CNE, acusando a consejeras de los partidos Nacional y Liberal de denegar sistemáticamente inconsistencias con base en un dictamen “sin sustento jurídico”, e incluso mencionó la renuncia de la ex consejera Ana Paola Hall, ocurrida en junio, como un punto de quiebre donde según dijo se habrían detectado alteraciones a documentos en las páginas 39 y 40 de los pliegos aprobados en pleno, lo que constituiría usurpación de funciones. Además, denunció hechos de violencia reciente, incluyendo el ataque armado contra un escrutador liberal identificado como Jorge Iván Rodríguez Toda, baleado durante la jornada electoral.
El ex candidato dedicó parte de su mensaje a cuestionar a dirigentes del Partido Liberal, desautorizando diálogos con el nuevo gobierno que no pasen por la figura de Salvador Cárdenas, a quien proclamó como único interlocutor válido ante la próxima administración y nuevo liderazgo que según expresó debe “limpiar al Partido Liberal” para evitar que continúe siendo un “partido bisagra”.
También denunció robo de diputaciones, citando el caso de Leidy Torres, a quien describió como la diputada más votada de Cortés, cuyos votos aseguró fueron transferidos al FINIU para favorecer a un familiar de un dirigente. Finalmente, afirmó que continuará defendiendo su triunfo a nivel nacional e internacional, insistiendo en que “él ganó”, y cerró su mensaje dirigiéndose a las bases liberales con la consigna: “¡Siempre adelante!”.



