
INP compra 16 escáneres para reforzar seguridad carcelaria

20 de febrero de 2026
20 de febrero de 2026
El Instituto Nacional Penitenciario (INP) informó que adquirió 16 escáneres de alta tecnología con el propósito de incrementar los controles de seguridad en los centros penitenciarios del país y reducir la presencia de objetos prohibidos en las instalaciones.
Según el anuncio oficial de la institución, los nuevos equipos que incluyen escáneres corporales y móviles serán distribuidos entre distintos establecimientos del sistema carcelario nacional para apoyar las labores de inspección tanto del personal penitenciario como de visitantes y personas privadas de libertad.
El director del INP detalló que esta adquisición forma parte de un paquete de acciones orientadas a mejorar las condiciones de seguridad interna y la capacidad operativa de los custodios, especialmente en centros donde se han detectado intentos de ingresar armas, municiones u otros objetos que puedan facilitar violencia o facilitar la comisión de delitos desde el interior de las prisiones.
Las autoridades afirmaron que la incorporación de estos dispositivos permitirá profundizar los controles preventivos, complementando los operativos de revisión física y las medidas ya vigentes en los módulos de máxima seguridad, con el fin de proteger tanto al personal como a la población interna de posibles riesgos.
Este movimiento ocurre en un momento en que las autoridades penitenciarias han intensificado otras acciones de supervisión y control, como inspecciones más frecuentes y estrategias de gobernanza dirigidas a fortalecer el orden dentro de las cárceles.
El INP afirma que la tecnología adquirida contribuirá a minimizar las brechas de seguridad que históricamente han permitido el ingreso de artefactos no autorizados, y sumará un componente moderno al sistema de vigilancia que utilizan los custodios en las distintas sedes donde opera el organismo penitenciario.
Las próximas semanas se espera que los escáneres sean instalados progresivamente en los centros penitenciarios seleccionados, acompañados de capacitación para el personal encargado de operarlos, como parte de un esfuerzo integral por mejorar la seguridad y el orden interno en el sistema carcelario hondureño.



