Incendios arrasan más de 20.000 hectáreas en Honduras en cuatro meses

1 de mayo de 2025
En los primeros cuatro meses de 2025, Honduras ha enfrentado una grave temporada de incendios forestales que ha afectado miles de hectáreas de bosque y vegetación, con un impacto especialmente severo en el departamento de Francisco Morazán. Las autoridades atribuyen la mayoría de los siniestros a la acción humana, lo que refleja una crisis ambiental que se agrava cada año.
Los incendios forestales registrados entre enero y abril de 2025 en Honduras han devastado un total de 20.978 hectáreas de bosque y vegetación, según un informe divulgado este miércoles por el Instituto de Conservación Forestal (ICF).
El reporte señala que entre el 1 de enero y el 30 de abril se han reportado 568 incendios, de los cuales 416 ocurrieron en zonas boscosas, 108 en microcuencas y 64 en áreas protegidas del país.
Del total de superficie afectada, 15.917 hectáreas corresponden a bosques y 5.061 a vegetación diversa, lo que representa un fuerte golpe a los ecosistemas del país. El departamento más afectado ha sido Francisco Morazán, donde se ubica la capital Tegucigalpa, con 209 incendios que han dejado 7.101 hectáreas dañadas.
Brigadistas del ICF, miembros de las Fuerzas Armadas y personal de otras instituciones trabajan de forma activa en labores de control y extinción de incendios, aunque las condiciones climáticas y el difícil acceso a algunas zonas complican las tareas.
En comparación, durante todo el año 2024, Honduras registró 3.170 incendios, que afectaron 296.789 hectáreas de bosque y vegetación, lo que sugiere que la temporada actual podría nuevamente cerrar con cifras alarmantes.
Las autoridades han identificado como principales causas de los incendios las altas temperaturas, las quemas agrícolas no controladas y la acción deliberada de personas. Se estima que el 84 % de los incendios son provocados por actividades humanas, principalmente por prácticas agrícolas sin supervisión, que terminan extendiéndose a zonas forestales.
Organizaciones medioambientales advierten que muchos campesinos utilizan el fuego para preparar tierras de cultivo, pero sin medidas adecuadas, estas quemas escapan de control y terminan afectando áreas naturales.
Cada año, Honduras pierde entre 50.000 y 60.000 hectáreas de cobertura forestal, no solo por incendios, sino también por la tala ilegal, una situación que incrementa la vulnerabilidad del país frente al cambio climático y reduce la disponibilidad de recursos naturales esenciales como el agua.



