Honduras enfrenta fragilidad diplomática con Estados Unidos ante falta de interlocutores y estrategia adecuada

28 de enero de 2025
Un reconocido analista y exdiplomático internacional advirtió sobre la débil relación bilateral entre Honduras y Estados Unidos, señalando que desde el inicio de la actual administración hondureña no se ha buscado establecer un vínculo sólido con Washington. Según el experto, esto se debe tanto a la falta de voluntad política como a la ausencia de interlocutores válidos con acceso y credibilidad al más alto nivel.
El analista subrayó que las dinámicas en Washington han cambiado drásticamente desde la llegada del expresidente Donald Trump, destacando que los líderes hondureños no lograron entender ni adaptarse a las nuevas condiciones impuestas por su administración.
Según el experto, en diplomacia no basta con ser recibido en oficinas de alto nivel, ya que “a todos se les oye, pero no a todos se les escucha”. Resaltó que para ser un interlocutor válido se requiere más que un cargo oficial: se necesita autoridad ganada a través de respeto, trayectoria, conocimiento de los temas relevantes y empatía.
La política hondureña ha mantenido un enfoque en problemáticas tradicionales como la migración irregular, el crimen organizado, el narcotráfico y el fortalecimiento institucional, pero el experto indicó que estas áreas deben ser abordadas con mayor credibilidad y confianza mutua.
El analista recordó que Estados Unidos es el principal socio comercial de Honduras, absorbiendo más del 50 % de sus exportaciones y siendo el origen de más de $9,000 millones en remesas anuales, un pilar para la estabilidad económica y social del país. .
Además, citó el reciente conflicto entre Colombia y Estados Unidos como una advertencia. En un enfrentamiento diplomático con la administración Trump, Colombia pasó rápidamente ante las amenazas de aranceles y otras sanciones. Según el analista, Honduras no puede permitirse una confrontación similar, pues expondría su economía a un impacto devastador.
El experto concluyó que la relación bilateral sigue siendo frágil porque el liderazgo hondureño ha enviado un mensaje claro de desinterés en construirla. Recordó decisiones como la denuncia del tratado de extradición con Estados Unidos y las amenazas de retirar la base militar de Palmerola en respuesta a posibles deportaciones masivas de migrantes hondureños.
Finalmente, el analista recalcó que la soberanía no se defiende con posturas intransigentes, sino con diplomacia inteligente, pragmatismo y capacidad de adaptación a las nuevas realidades internacionales.
Honduras enfrenta un panorama complejo en sus relaciones internacionales, marcado por tensiones con su principal socio comercial y la necesidad de fortalecer su posición diplomática en un escenario global cada vez más dinámico. Las acciones del gobierno actual podrían tener consecuencias profundas en áreas clave como comercio, seguridad y migración, que requieren un enfoque estratégico y proactivo.



