
Falta de arraigo impulsa potencial migración de hondureños, revela estudio

23 de junio de 2025
23 de junio de 2025
Un reciente estudio publicado en mayo de 2025 revela que una amplia franja de la población hondureña carece de arraigo territorial, lo que la convierte en potencial migrante en el futuro cercano. El informe, titulado “Estudio de Factores de Arraigo Territorial y Procesos Migratorios de Personas que Viven Expuestas a la Migración, 2024”, fue elaborado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO Honduras) en colaboración con la ONG Ayuda en Acción.
Los datos obtenidos a través de 1,247 encuestas en 17 municipios de 13 departamentos del país indican que solo el 12.6 % de los hondureños presenta un fuerte arraigo a su tierra. Un 30.8 % está algo arraigado, 38 % tiene poco arraigo y un preocupante 17.9 % no muestra ningún arraigo. Según el doctor Jesús Pérez, director de Ayuda en Acción, esta falta de vínculos territoriales es un indicador directo de que muchas de estas personas podrían emigrar en un futuro próximo, especialmente ante condiciones adversas como la pobreza, la violencia o la falta de oportunidades.
El doctor Rolando Sierra, director de FLACSO Honduras, explicó que la migración hondureña actual se divide entre aquellos que migran voluntariamente y quienes son desplazados por factores externos. De hecho, el estudio reveló que un 30 % de los encuestados expresó tener intención de emigrar, lo que reafirma la urgencia de atender este fenómeno desde una perspectiva estructural.
El informe identifica múltiples factores que influyen en el arraigo, siendo los lazos familiares, la identidad cultural y el acceso a medios de vida los más significativos. “Mi familia está aquí y no me imagino dejarlos”, fue una frase recurrente entre quienes mostraron deseo de permanecer en el país. Actividades comunitarias, tradiciones indígenas y afrodescendientes, así como el apego al entorno natural también fortalecen este sentido de pertenencia.
No obstante, desafíos como el desempleo (citado por el 82 % como principal causa de migración entre 2014 y 2017), el cambio climático, la pérdida de tierras y el debilitamiento institucional amenazan con socavar estos vínculos. El estudio también critica la incapacidad del gobierno central y local para garantizar derechos básicos como salud, educación y seguridad, lo que sigue alimentando la migración forzada.
Ante este panorama, el estudio propone una estrategia integral basada en cuatro pilares: fortalecer la ciudadanía social, promover la identidad cultural, conservar el entorno natural y fomentar el desarrollo económico local. Iniciativas como el apoyo a mujeres emprendedoras, la agricultura familiar, la protección de comunidades indígenas y la creación de empleos se perfilan como soluciones urgentes y sostenibles.
En última instancia, el informe es un llamado a las autoridades y a la sociedad civil a construir una Honduras donde quedarse sea una opción digna. El reto es crear condiciones reales para el arraigo, garantizando que la permanencia en el país no sea fruto de la imposibilidad de migrar, sino una decisión voluntaria basada en oportunidades y bienestar.



