
El parque vehicular en Honduras supera los 3.3 millones de unidades en 2024
.jpg)
17 de marzo de 2025
17 de marzo de 2025
El parque vehicular en Honduras experimentó un crecimiento significativo en 2024, alcanzando un total de 3 millones 359 mil 300 unidades registradas, según el informe más reciente del Banco Central de Honduras (BCH), con datos actualizados del Instituto de la Propiedad (IP) al cierre del año.
Durante el año 2024, el parque vehicular registró un crecimiento neto de 337 mil 500 nuevas unidades inscritas en el Registro Vehicular. Dentro de la composición total, las motocicletas destacan con una participación del 48.3%, representando un stock de 1 millón 620 mil 800 unidades.
A las motocicletas les siguen los vehículos tipo paila (pick-up) con una participación del 16.0% (538 mil 700 unidades), los turismos con un 14.5% (480 mil 900 unidades), las camionetas con 11.6% (389 mil unidades), y el 9.8% restante (329 mil 800 unidades) compuesto por camiones, autobuses y otros tipos de vehículos.
El informe también detalla el tipo de combustibles utilizados por los vehículos en el país. Se destaca que 2 millones 689 mil 400 unidades (80.1% del total) operan con gasolina, mientras que 381 mil 900 unidades utilizan diésel. Además, 287 mil 600 unidades no especifican la tecnología utilizada.
En cuanto a alternativas energéticas, se reporta que 200 mil unidades son vehículos eléctricos, mientras que una cantidad igual funciona con Gas Licuado de Petróleo (GLP). Además, alrededor de 100 mil unidades corresponden a vehículos híbridos, los cuales combinan motores de combustión interna con motores eléctricos.
Los departamentos con mayor concentración de unidades vehiculares son Francisco Morazán, con un 24.3% del total, seguido de Cortés con un 21.9% y Atlántida con un 6.7%.
El incremento en el parque vehicular ha generado un impacto en las importaciones de carburantes, con una mayor demanda de gasolina superior, regular y diésel en 2023 y 2024. Este crecimiento refleja la tendencia de expansión del parque vehicular en el país y la necesidad de adaptar las políticas de movilidad y energía a la nueva realidad del transporte en Honduras.



