Ejecutivo utilizó al 100% la partida confidencial en 2025

5 de enero de 2026
El Poder Ejecutivo cerró el ejercicio fiscal de 2025 habiendo gastado en su totalidad los fondos asignados a la llamada partida confidencial del presupuesto, también conocida como Servicios Financieros de la Administración Central (SFAC), según datos oficiales de la Secretaría de Finanzas.
El monto dedicado a esa partida frecuentemente descrita en debates públicos como una “caja discrecional” del Ejecutivo ascendió a 596.6 millones de lempiras, y fue ejecutado completamente durante el año pasado, de acuerdo con la revisión de cifras fiscales al cierre del 31 de diciembre de 2025.
Esta partida ha sido objeto de críticas de diversos sectores debido a la falta de transparencia en la forma en que se utilizan los recursos, ya que no siempre se detalla cómo se distribuyen los gastos en la rendición pública de cuentas. En esta ocasión, la ejecución al 100% de los fondos ha reavivado cuestionamientos sobre la supervisión y el destino final de esos recursos.
Durante los cuatro años de la actual administración de la presidenta Xiomara Castro, la partida confidencial ha tenido un comportamiento irregular: en años anteriores como 2024 y 2023 se gastó menos de la totalidad de los fondos asignados, pese a que los montos presupuestados inicialmente fueron mucho mayores.
También se observa que la partida 449 ha variado considerablemente en términos presupuestarios en el último cuatrienio y décadas previas, acumulando decenas de miles de millones de lempiras en asignaciones desde 2022 hasta 2025 y siendo utilizada de diferentes maneras por distintas administraciones gubernamentales.
El uso completo de estos recursos en un año específico genera debate entre analistas y sectores políticos, quienes señalan la necesidad de mecanismos más estrictos de control y transparencia para este rubro, que no siempre está sujeto a las mismas exigencias de auditoría y fiscalización que otras partidas del Presupuesto General de la República.
Este hecho se da en el contexto de una ejecución general del presupuesto 2025 que alcanzó más del 90% de los fondos disponibles para todo el aparato estatal, según informes oficiales, lo que pone de relieve la dinámica de gasto público en un año marcado por desafíos económicos y prioridades presupuestarias dispares.
El uso de la partida confidencial al máximo de su capacidad plantea interrogantes sobre cómo se asignaron y justificaron cada uno de los desembolsos durante el 2025, con sectores sociales y políticos exigiendo más claridad y rendición de cuentas antes de que concluya el actual mandato gubernamental.



