Crisis política golpea con fuerza a las mipymes hondureñas

17 de diciembre de 2025
La prolongada incertidumbre tras el proceso electoral ha comenzado a reflejarse con crudeza en la economía de los pequeños negocios. De acuerdo con Rolando Alvarenga, expresidente de la Federación de Cámaras de Comercio (Fedecámara), las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) ya enfrentan pérdidas que oscilan entre el 40 y el 50 por ciento como consecuencia directa de la crisis postelectoral que atraviesa Honduras.
Alvarenga explicó que este período del año suele ser clave para las mipymes, ya que muchos comerciantes invierten anticipadamente en inventarios con la expectativa de una alta demanda. Sin embargo, la paralización de actividades y la reducción del consumo han dejado a numerosos emprendedores con productos sin vender, muchos de ellos perecederos, lo que agrava aún más el impacto económico.
El empresario advirtió que la situación se complica para quienes mantienen compromisos financieros con el sistema bancario. “Hay negocios que tienen préstamos activos y deben cumplir con pagos de capital e intereses, aun cuando sus ingresos han caído drásticamente”, señaló, subrayando que el golpe se siente con mayor intensidad en la economía de menor escala.
Según Alvarenga, más del 70 por ciento del tejido empresarial en Honduras está conformado por pequeños empresarios, lo que convierte a las mipymes en uno de los sectores más vulnerables ante escenarios de inestabilidad política. En ese sentido, indicó que Tegucigalpa figura entre las zonas más afectadas, debido a la alta concentración poblacional y comercial que alberga la capital.
El exdirigente gremial también expresó su preocupación por la recurrencia de este tipo de crisis cada cuatro años, coincidiendo con los procesos electorales. A su juicio, la falta de acuerdos políticos y de mecanismos más ágiles de resolución de conflictos termina trasladando el costo a las familias y a los pequeños negocios, que dependen del flujo diario de ventas para subsistir.
Alvarenga alertó que los efectos de la actual coyuntura no se limitarán al cierre de 2025, sino que podrían extenderse hacia 2026, afectando la recuperación económica y la estabilidad de miles de emprendimientos. Por ello, hizo un llamado a impulsar reformas y cambios estructurales en la gestión de los procesos electorales, con el fin de evitar que la incertidumbre política continúe dañando de forma recurrente a la economía nacional.
“Este es un momento que debería ser de unión para la familia hondureña, no de confrontación”, concluyó, al insistir en que la estabilidad política es clave para proteger el sustento de quienes generan empleo y dinamizan la economía desde lo local.



