Apoyan a Romeo Vásquez tras acusación de lavado y caso Murillo

24 de mayo de 2025
Romeo Vásquez Velásquez fue comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras en 2009, cuando se ejecutó el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya. Durante ese período se produjeron fuertes protestas sociales y una represión que dejó varios muertos, entre ellos Isis Obed Murillo, símbolo de la resistencia.
A lo largo de los años, Vásquez ha mantenido visibilidad pública como figura política y precandidato presidencial. La reciente acusación por lavado de activos ligados al narcotráfico y la reactivación del caso Murillo han generado una fuerte reacción política y social, polarizando opiniones entre quienes lo ven como un perseguido político y quienes exigen que se haga justicia por los crímenes del pasado.
Diversos sectores emitieron este fin de semana un pronunciamiento público de respaldo al general en condición de retiro Romeo Vásquez Velásquez, luego de que el Ministerio Público de Honduras presentara en su contra un requerimiento fiscal por el delito de lavado de activos presuntamente provenientes del narcotráfico. Además, Vásquez y otros dos exjerarcas militares enfrentan acusaciones por su implicación en la muerte del joven Isis Obed Murillo, ocurrida durante una manifestación en 2009.
La Fiscalía hondureña allanó este sábado la residencia del exjefe de las Fuerzas Armadas, ubicada en la aldea Las Casitas, en la capital Tegucigalpa, como parte de la investigación sobre el presunto lavado de dinero. Las autoridades no ofrecieron detalles inmediatos sobre hallazgos en la vivienda, pero confirmaron que la medida forma parte de una serie de acciones dirigidas a establecer el origen de bienes y fondos ligados al exmilitar.
El pronunciamiento de apoyo a Vásquez Velásquez, quien lideró las Fuerzas Armadas durante el golpe de Estado de 2009 contra el entonces presidente Manuel Zelaya, fue suscrito por exmilitares, sectores conservadores y figuras políticas, quienes denuncian una supuesta persecución política y exigen respeto al debido proceso. En él se señala que las acusaciones responden a "intereses ideológicos" y buscan "socavar la institucionalidad militar del país".
Por otro lado, la acusación por la muerte de Isis Obed Murillo el primer fallecido durante las manifestaciones contra el golpe de 2009 también ha reactivado el debate sobre la responsabilidad del alto mando militar en la represión civil de ese período. Tanto Romeo Vásquez como los otros dos exoficiales implicados niegan responsabilidad directa en el hecho, aunque organismos de derechos humanos han exigido justicia por el caso durante más de una década.
El Ministerio Público aún no ha revelado la totalidad de las pruebas que sustentarían la vinculación del exjefe militar con el lavado de activos. Mientras tanto, Romeo Vásquez ha guardado silencio público, aunque su defensa jurídica asegura que demostrará la legalidad de sus bienes.




