La economía hondureña crece un 3.9% en 2024, impulsada por la consolidación de la producción nacional
El sector financiero experimentó un incremento impulsado por los mayores ingresos por intereses y comisiones, especialmente en créditos para la construcción y otros productos de financiamiento personal. Las comunicaciones, por su parte, continuarán su tendencia alcista debido al aumento del tráfico de telefonía móvil y servicios de conectividad y ciberseguridad.
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21 de febrero de 2025
Al cierre de 2024, la economía hondureña logró un crecimiento sostenido del 3.9%, con un incremento interanual del 4.0%, a pesar de las dificultades en el contexto global, caracterizado por una creciente incertidumbre y una disminución de la demanda externa.
Estos factores impactaron negativamente algunas actividades orientadas a la exportación, mientras que las condiciones climáticas adversas también jugaron un papel importante en ciertos sectores.
El buen desempeño de la producción nacional se reflejó en sectores clave como la Intermediación Financiera, Comunicaciones, Comercio, Construcción Privada, Electricidad y Agua, y Hoteles y Restaurantes, los cuales contribuyeron significativamente al crecimiento económico del país.
El sector financiero experimentó un incremento impulsado por los mayores ingresos por intereses y comisiones, especialmente en créditos para la construcción y otros productos de financiamiento personal. Las comunicaciones, por su parte, continuarán su tendencia alcista debido al aumento del tráfico de telefonía móvil y servicios de conectividad y ciberseguridad.
El comercio se beneficia del crecimiento en el consumo interno, con un aumento en las ventas de alimentos y bebidas, productos farmacéuticos y equipos electrónicos. El sector de la construcción privada también mostró dinamismo, sustentado en la expansión de obras residenciales y comerciales, facilitada por los préstamos de la banca privada y fondos públicos.
A pesar de los desafíos en el sector agrícola debido a factores climáticos y falta de mano de obra, se registraron crecimientos en cultivos clave como el maíz, frijol, hortalizas y caña de azúcar. Sin embargo, los cultivos de banano, café y palma africana sufrieron caídas, lo que afectó el desempeño general de la agricultura.
En la industria manufacturera, la producción destinada al consumo interno experimentó un aumento, particularmente en sectores relacionados con la construcción, alimentos y productos metálicos, mientras que las actividades orientadas a la exportación, como el procesamiento de café, pesca y aceites, mostraron una desaceleración.
Este comportamiento refleja una economía hondureña capaz de adaptarse y consolidarse frente a un panorama internacional incierto, con sectores clave que muestran una capacidad de recuperación y crecimiento.










