Honduras prevé un aumento del 17% en deportaciones de migrantes tras la llegada de Donald Trump
Con el regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, las autoridades hondureñas proyectan un incremento del 17% en las deportaciones de connacionales. Según cifras del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), más de 260,000 hondureños tienen órdenes de deportación autorizadas.

24 de diciembre de 2024
Con el regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, las autoridades hondureñas proyectan un incremento del 17% en las deportaciones de connacionales. Según cifras del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), más de 260,000 hondureños tienen órdenes de deportación autorizadas.
La Dirección General de Protección al Hondureño Migrante ha intensificado reuniones con funcionarios estadounidenses para elaborar un plan de retorno que permita atender adecuadamente a los deportados. Guadalupe Sandoval, directora de la institución, explicó que aunque las promesas de Trump incluyen deportaciones masivas, los procesos migratorios, la logística y las negociaciones entre ambos gobiernos limitan la rapidez y magnitud de dichas medidas.
De acuerdo con Sandoval, se espera un aumento mensual de hasta 300 personas deportadas, distribuidas en vuelos quincenales que podrían incrementarse a cinco por mes, dependiendo de la demanda. "Hemos mantenido reuniones constantes con el gobierno de Estados Unidos para planificar estos procesos. No se trata de una cacería diaria; hay protocolos legales que seguir", afirmó.
En 2023, Honduras registró 20,765 deportaciones desde Estados Unidos, cifra que podría aumentar en 3,600 personas al año, alcanzando un total de aproximadamente 24,365 deportados en 2024.
Honduras cuenta con tres Centros de Atención al Migrante Retornado (CAMR) ubicados estratégicamente, con capacidad para atender a 400 personas al día. En estos centros, los migrantes reciben kits sanitarios, atención médica y psicológica, alimentos y orientación para su reintegración social, que incluye opciones laborales y transporte hacia sus comunidades.
Además, Sandoval destacó que durante el gobierno de Barack Obama, el país experimentó un mayor número de deportaciones que bajo la administración anterior de Trump, indicando que este fenómeno no es nuevo, pero requiere de una respuesta organizada y humanitaria.
El posible incremento en las deportaciones subraya los desafíos económicos y políticos que impulsan la migración. Las autoridades hondureñas buscan mitigar el impacto de estos retornos mediante programas de reintegración que permitan a los connacionales rehacer sus vidas en el país.
El Gobierno de Honduras sigue trabajando con funcionarios estadounidenses para garantizar que el retorno de los migrantes se realice en condiciones dignas, en un contexto donde las políticas migratorias de Estados Unidos afectan a miles de familias centroamericanas.










